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Viernes, 04 de Junio de 2010





Cartas

Jueves 03 de Junio de 2010

Condenas y razones humanitarias

Señor Director:

En relación con la carta suscrita por el señor Jaime Núñez Cabrera, publicada ayer, en que se refiere al deceso del suboficial de ejército en retiro señor Héctor Vallejos Birtiola, mientras cumplía condena en el penal Punta Peuco como autor de dos asesinatos, se hace necesario formular algunas observaciones:

1.- Lo que el señor Núñez entiende por “combatir decididamente a quienes habrían intentado subvertir el orden establecido y destruir el estamento militar que lo sustentaba”, conducta que atribuye a don Héctor Vallejos Birtiola, fue considerado por nuestros tribunales de justicia como la comisión de los homicidios calificados del matrimonio argentino mexicano Lejderman Ávalos, cometido el 8 de diciembre de 1973 en la localidad de Guallihuayca, al interior de La Serena.

2.- En dichos crímenes cupo al señor Vallejos, la calidad de coautor, como claramente lo establece la correspondiente sentencia condenatoria, después de una compleja investigación y juicio en los que contó con todos los medios y recursos para ejercer su derecho a defensa

3.- Pero no solo participó en esos criminales hechos, sino que posteriormente, ocultó su delictual acción por años, señalando que las víctimas se habían auto eliminados con dinamita, coartada mentirosa que también formuló ante los tribunales y que se demostró ser falsa.

4.- Por cierto que todo ello nada tiene que ver con el “combatir decididamente” que se atribuye al señor Vallejos, y son hechos absolutamente al margen del Estado de Derecho, dentro del cual son calificados como crímenes de lesa humanidad.

5.- Finalmente, y respecto de cualquier condenado que cumpliendo su condena se encuentre ante una situación de quebrantamiento de su salud del todo irreversible, me parece que por razones humanitarias se justifica levantar esa condena, y así permitir que pase sus últimos días de vida con su entorno familiar.

Sería bueno que las autoridades pertinentes revisaran sus criterios en estas materias y se abrieran a considerar esa posibilidad.

Héctor Salazar Ardiles
Abogado

Esta carta ha sido publicada en el Diario El Mercurio