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martes, 1 mayo 2001





LA TRANSICION EN CHILE
A 25 AÑOS DEL GOLPE DE ESTADO



2. ¿Qué balance hace usted de las violaciones de derechos humanos ocurridas en Chile durante la dictadura militar?


Andrés Aylwin

En este aspecto me remito y adhiero a lo que expresa el Informe Rettig que contiene una relación seria y documentada de las gravísimas violaciones a los derechos humanos acaecidas en Chile a partir del 11 de septiembre de 1973, expresadas en fusilamientos, detención y desaparecimiento de personas, torturas, exilio, etc.
Más que ello, no obstante la claridad de dicho Informe, estimo que puede aun acentuarse su afirmación y denuncia en cuanto a la implementación durante el gobierno del general Pinochet de una política sistemática y selectiva de eliminación y aplastamiento de ciertas ideologías y partidos políticos, lo que constituye a dicho proceso represivo en una expresión evidente de genocidio.

Nelson Caucoto

El balance más atroz posible. Desgraciadamente no hemos logrado superar esa etapa, tanto del punto de vista de la convivencia nacional, en que seguimos viviendo en un país dividido en ese sentido, un país donde se canta la Canción Nacional de dos maneras distintas, dependiendo del lugar o del barrio donde se cante.
Todo lo que pasó en Chile fue inédito. El balance de muertes, de desapariciones ya lo conocemos todos, lo importante es que lo conozcan más chilenos de los que lo conocemos y nos hemos interiorizado de este tema. Un balance que a lo único a que nos lleva a decir es que ojalá nunca más realmente, .que nos coloquemos al menos de acuerdo en eso.
Yo diría que cuando uno hace los balances, incluso, hay un balance no exhaustivo de las víctimas. No creo que ni el Informe Rettig ni ninguno, ni siquiera el Informe de la Vicaría de la Solidaridad o de cualquier otra entidad vinculada a los derechos humanos han sido capaces de contener en toda su dimensión los crímenes cometidos en el país.
El número de víctimas, creo que la Vicaría de la Solidaridad pudiera ser el más completo, pero ni siquiera la Vicaría contempla todas las víctimas del régimen militar. Ahora el Informe Rettig, uno tiene que valorarlo en lo que es, más que en su materialidad en su simbolismo. Yo valoro el Informe Rettig en simbolismo, en lo que significa, en lo que expresa, que haya un reconocimiento del Estado, que el propio Estado afectó gravemente los derechos de los chilenos, me parece a mí que es un paso importante.
Uno sigue manteniendo críticas respecto al Informe Rettig de que la verdad, por muy dura que sea, hay que asumirla en su integridad. No puedo parcelar la verdad no dando a conocer los nombres de los violadores, no contemplando la situación de la tortura de la gente, que a veces es mucho más grave del punto de vista de sus secuelas, que la muerte misma.
Entonces, yo vinculo la gravedad de los crímenes con el tema de la salud mental de los chilenos hoy día. Habría que ver qué pasó con toda la gente que fue torturada y cuál es su situación mental. Entonces, ese informe Rettig, tiene grandes deficiencias, grandes vacíos, insuficiencias, pero si hay algo que valorar es eso: el simbolismo que encierra.
Para mí ha sido una cosa muy marcante, darme cuenta la forma cómo se manifiesta la fuerza del Estado, porque a veces uno ve al Estado como algo muy lejano, como algo muy teórico, pero el Estado tiene una materialidad y esa materialidad es tremendamente opresiva, es tremendamente brutal.
El balance es tremendamente negativo, el Estado se ve en toda su dimensión y cuando uno habla del Estado, insisto en la idea que uno tiene que ver al Estado más cercano de lo que se piensa, con sus instituciones. Cuando uno habla aquí que el Estado se comprometió a la violación de los derechos humanos, estoy hablando no sólo que las Fuerzas Armadas o las fuerzas policiales o los aparatos de seguridad que lo cometieron.
Aquí tiene que ver la actividad juridiscional, el papel de los medios de prensa, y la utilización de todos los recursos habidos y por haber que contenía y mantenía el Estado: las oficinas del Instituto Médico Legal, el Registro Civil, Correos y Telégrafos, LAN Chile (Línea Aérea Nacional), la Compañía de Electricidad, las pesqueras que estaban en manos del Estado. Es decir, es todo, todo en su globalidad, no hay un segmento del Estado que se pueda escapar de lo que fue el tema de la violación de los derechos humanos.
Se violan los derechos humanos cuando los bienes que fueron incautados ilegalmente, confiscados ilegalmente, son asignados a las Fuerzas Armadas, esos son derechos humanos también. Es un todo, un compendio. La gente a veces trata o cree simbolizar al Estado a través del gobierno, a través del Poder Ejecutivo, y no es así, uno lo ve en toda su dimensión. La Justicia estuvo pero absolutamente caducada en este país, y ésa es otra dimensión del mismo ESTADO.
¿ Existe alguna investigación sobre el número de recursos de amparo que se presentaron y cuántos fueron acogidos ?

No había un estudio que lo hizo la Vicaría de la Solidaridad que fue hasta un período, no sé si comprendió hasta el año 1988-89, que habla de 8.000 recursos de amparo, de los cuales solo seis fueron acogidos, y fueron acogidos sin ningún resultado también. Fueron acogidos en términos que la Corte resolvió: aquí procede amparar a esta persona, pero esa protección que tenía que otorgarle el Poder Judicial, no sirvió de nada.
Pongo el caso de Carlos Contreras Maluje, desaparecido. Se acoge el recurso de amparo, pero ¿ qué resultado, qué eficacia tiene el recurso de amparo si sigue desaparecida la víctima ? Los recursos de amparo fueron absolutamente ineficaces, lo que la gente a veces no entiende fue la ineficacia en los recursos de amparo. Yo muchas veces se los he dicho a los Ministros de la Corte y suena muy fuerte, les he dicho a los Ministros de la Corte: "señores, cuando se rechazaron los recursos de amparo, se estaba condenando a muerte a las personas, se les estaba condenando a desaparecer".
Se les estaba condenando a desaparecer porque la DINA sabía que se había presentado recursos de amparo y la DINA sabía que esa era la última oportunidad que tenía el detenido y si el recurso de amparo después le llegaba diciendo que había sido rechazado, la DINA podía disponer, hacer y deshacer con los detenidos. Así, que es muy grave el tema, es muy grave que no se haya dado eficacia al recurso de amparo.
Es muy grave lo que dijo el Presidente de la Corte Suprema hace poco tiempo atrás que "la Justicia fue obsecuente". Creo que está dando cuenta de una realidad, porque todo el país sabe que fue obsecuente el Poder Judicial y que fue funcional a la represión. Es muy grave que la Corte Suprema no haya hecho valer su jerarquía ante todos los tribunales del país en el tema de los Consejos de Guerra, por ejemplo, de que la Corte Suprema señaló que no tenía tuición sobre los Consejos de Guerra, porque allí se cometieron las mayores barbaridades que jurídicamente puedan cometerse, y se afectó la vida de muchas personas. Entonces, aquí no funciona nada, todo al contrario, funcionó en términos de asegurar la violación de los derechos humanos y de asegurar también la impunidad de los autores.
¿ Qué opina de la revelación que hace Aylwin en su último libro, cuando habla que un juez dice que... los militares pueden hacer el trabajo sucio... ?

A mí me quedan dudas que lo pueda haber dicho Rafael Retamal. Porque Rafael Retamal fue una de las personas que tuvo un mayor grado de sensibilidad en esa época respecto del tema de los derechos humanos, desgraciadamente Rafael Retamal está muerto. Yo diría: pongo en duda que haya dicho eso. Si lo ha dicho él que fue una persona más o menos sensible al tema de los derechos humanos, con eso te lo respondo todo.

Sergio Concha

Se engarza directamente con la anterior. La masiva violación de los derechos humanos iniciada en Chile el 11 de Septiembre de 1973 guarda relación con los objetivos políticos de la derecha y el gran capital, que impulsaban y apoyaban el golpe militar. Se intervenía con toda la violencia que surge del armamento sofisticado de un ejército moderno, que la propia democracia chilena le había entregado para la custodia de nuestra soberanía, en contra de un pueblo desarmado en pleno proceso de movilización social en pos de una sociedad más justa, libre e igualitaria.
La violencia represiva desatada por el golpe de Pinochet contra el pueblo, la aniquilación física perseguida de las directivas y miembros de los principales partidos de la izquierda chilena, dirigentes sindicales, poblacionales, campesinos, de sectores profesionales, intelectuales, de la cultura es única en la historia republicana del país.
La trayectoria independiente de Chile, en que la mayoría de sus gobiernos han estado revestidos de los ropajes democráticos, está plagado desde los inicios de graves hechos represivos. Tales han sido el aplastamiento por la fuerza de las armas del bando liberal o pipiolo por los conservadores; el desmantelamiento de la Sociedad de la Igualdad, con la prisión y exilio de sus miembros más conspicuos; las numerosas masacres en las salitreras, ante la sola movilización obrera por condiciones laborales justas y humanas y por la liberación de un sistema esclavizante y explotador; la masacre de la organización campesina constituida en Ranquil; la de la Torre del Seguro Obrero; la de la movilización poblacional en Pampa Irigoin, por considerar sólo algunos de estos hechos, omitidos o apenas anecdóticamente mencionados en la historia oficial.
Pero con la dictadura militar entre 1973 y 1990 se trata de algo totalmente diferente, extendido durante un lapso de 17 años y con características de genocidio contra un vasto sector de la población chilena, por motivaciones ideológico-políticas.
Para el levantamiento de un nuevo tipo de Estado, en que campeara el sistema económico neoliberal y en que una por llamarle así democracia tuviera como características la debilidad, la baja intensidad, el ser vigilada por las Fuerzas Armadas con una presencia institucionalizada por encima de las autoridades civiles y autónoma de éstas, el que sólo era factible para sus ideólogos a través de planificados y masivos hechos represivos.
De un terrorismo de Estado sin tregua, expresado a través de secuestros; ejecuciones, disfrazadas a veces de enfrentamientos; desaparecimientos, después de detenciones ilegales; exilios de prolongación arbitraria; amedrentamientos; control sobre la población, a través de la desinformación, soplonaje, manejo absoluto de los medios de comunicación social y muchos otros métodos destinados a paralizar a infundir miedo a la población. Toda una planificación meticulosa y fría, en la que no cabe jamás hablar de "excesos" o "hechos represivos aislado"

Roberto Garretón

Más que un balance me gustaría hacer una caracterización; el balance fluye solo. Primero fueron violaciones de derechos humanos de carácter sistemático, en el sentido que el proyecto de país que quiso imponer la dictadura no podía haberse impuesto sino con la violación de los derechos humanos. No son hechos aislados, es evidente que Pinochet y el pinochetismo no pudieron haber impuesto su proyecto político con una sociedad participativa y democrática; habría sido rechazado. Por lo cual, no podría haber dado participación y para no dar participación tuvo que torturar tuvo que asesinar, . Las violaciones de derechos humanos fueron funcionales y sistemáticas.
Las violaciones de derechos humanos se hicieron en nombre de la ley. Aquí cuando hablamos de violaciones a derechos humanos tenemos un concepto erróneo. Hablamos de violación de los derechos humanos y comenzamos "tantos muertos, tantos desaparecidos". No, es un concepto mucho más amplio. Cuántos relegados, cuántos expulsados, cuántos detenidos, cuántos torturados, cuántos allanados, cuántos exiliados, cuántos amenazados.
Pero sigamos, ¿qué chileno tuvo derecho a la libertad de la información ? Ninguno; ¿qué chileno tuvo derecho humano a la participación política ? ninguno; ¿qué chileno tuvo derecho a desarrollarse como persona, en sus dos dimensiones individual y social ?, ninguno. Todos somos víctimas de las violaciones a los derechos humanos y este es un punto que no ha sido suficientemente destacado en mi concepto.
Dos, institucionales, aquí está todo el Estado comprometido, no es solo la DINA, ni el carabinero degollador, es todo el aparato del Estado y el para Estado. Nadie que apoyara la dictadura puede decir que no tiene responsabilidad en las violaciones a Derechos Humanos. Por ejemplo, la prensa autorizada, con sus mentiras: "No existen los detenidos desaparecidos", "presuntos detenidos desaparecidos", "presuntos enfrentamientos", descalificando a los que decían la verdad, etc. Estas otorgan a las violaciones de derechos humanos un carácter institucional.
Tercero, violaciones graves, aquí todos los derechos humanos fueron violados, incluso los más importantes, el derecho a la vida y a la integridad física. Además fueron masivas que nos afectó a todos. Todos fuimos víctimas, eso es lo que podría decir yo, como caracterización de las violaciones de derechos humanos. Aquí para ser de la dictadura, para ser ministro, alcalde o lo que tú quieras, había que aceptar cometer las violaciones a los derechos humanos.
Un ejemplo: yo no creo que Carlos Bombal, por decir algo, sea un asesino nato, pero cuando le tocó actuar colaboró en la muerte. Que hubiera pasado, si este abogado de la Universidad Católica se hubiera negado cuando le viene a decir un policía: "Soy de la DINA necesito secuestrar una persona, necesito detener sin testigos a una persona, profesor, usted me puede decir ¿dónde está?".
En su declaración no queda claro si colabora o no colabora, pero no hizo lo único que un ser humano debería haber hecho: tratar de ubicar al profesor, avisarle, y decirle que se esconda. Eso es lo único, si el Sr. Bombal quiere seguir perteneciendo a la especie humana, que debió haber hecho era eso, pero no, el quería su trabajo en la Universidad Católica decidió colaborar y probablemente se sienta un salvador de la patria.
Las violaciones abarcan todo el aparato del Estado y como ese caso le podemos citar miles, miles de casos, de tal manera que aquí eso de decir, que son violaciones de particulares, abusos individuales, es simplemente una mentira...
¿ Cuál sería la característica del tipo de violaciones de derechos humanos aquí en Chile en comparación con otros países ?

En general, las dictaduras fascistas tienen un mismo estilo, yo no diría que muy diferentes en su concepción doctrinaria. El dictador sostiene que: "el país lo construyo yo y el que se opone va muerto, o exiliado, o preso, relegado, etc..."; Esa concepción es igual en todas las dictaduras de carácter fascista y yo diría que en el caso chileno fue más perfecto que otros.
Uno conversa, por ejemplo, con los españoles, con los portugueses, incluso con los argentinos y la sofisticación de la dictadura chilena simplemente los deja impactados. Cuando uno les dice lo que decían las leyes, cómo se desfiguró el derecho penal, cómo se desfiguró el derecho procesal, por cualquier delito. Hay unos delitos en los que uno no sabe qué es lo que está penado y que no está penado, porque son conductas tan vagas, que se manejan al estilo de aquella norma del nacional-socialismo alemán: "comete delito todo aquello que ofende al sano sentimiento del pueblo alemán", o sea, que todo.
Aquí en Chile, en la Ley de Seguridad del Estado, cabe todo, cualquier cosa que se quiera porque fueron desfigurando el sistema penal. La concentración de poderes fue absoluta: se puede expulsar del país al que constituye un peligro para la seguridad del Estado sin poder reclamar de nada. Por ello insiste que toda esa concentración, todo esa artimaña muy sofisticada, hace que sea una dictadura muy perfeccionada con un legado que corresponde a la misma característica.
Aquí se dejó todo para que esto no pueda cambiarse y viviremos hasta la eternidad con la institucionalidad pinochetista si no se toma la decisión de cambiarla, partiendo de un dato: el pinochetismo no acepta cambiarlo. ¿Cómo la cambiamos sin la participación y contra de la participación del pinochetismo ? A mi no me vengan con la derecha democrática, en Chile existe una derecha democrática, existe es verdad, pero está en el Partido Acción de Centro PAC y está en los dignos políticos de derecha que se integraron en el Partido Por la Democracia (PPD).
En el tema de los derechos humanos, durante la dictadura, desde el punto de vista jurista ¿ Cuál sería la responsabilidad del Poder Judicial y la justicia en los años de la.dictadura ?
Ese es el punto, yo decía que las violaciones de derechos humanos son institucionalizadas. Aquí al sujeto que le dicen "anda a clavarle un cuchillo a otro", se le da una serie de garantías, de impunidad, jurídica, política y moral. Se insiste mucho en la impunidad jurídica, pero creo son más graves las otras dos, porque pervierten más.
La impunidad política consiste en convencer al criminal de que cuando va a matar, está salvando a la patria, está haciendo una obra patriótica, no tiene porque arrepentirse. La Impunidad moral: "señor, usted no está haciendo ningún hecho ilícito, usted debe llegar a su casa, mirar tranquilo a su familia porque hoy día usted mató a tres personas, porque hoy día torturó, siéntase bien por eso", en el fondo se le garantiza la impunidad.
No hay que olvidar que el 11 de septiembre de 1973, en la mañana, el presidente de la Corte Suprema, Enrique Urrutia, declara que el Poder Judicial manifiesta su intima complacencia con los propósitos de la Junta Militar. Una frase histórica que al día siguiente es ratificada por el pleno, los Ministros son recogidos casa por casa en un vehículo militar, llevados a la Corte Suprema y allá ratifican la declaración del Presidente del día anterior, así es que ahí quedó marcada la conducta del Poder Judicial.
Una de las diferencias de las dictaduras fascistas es que la chilena no respetó el manual del golpe fascista que incluye:
1. Tomarse el poder.

2. Decir que se lo tomaron porque había caos.

3. Decir que no tienen ambiciones de poder.

4. Que van a devolver el poder.

5. Disolver la Corte Suprema.

6. Disolver el Congreso.

7. Intervenir las Universidades.

8. Disolver los partidos políticos.
Una de ellas en Chile, aquí no fue necesaria porque la Corte Suprema renunció a sus funciones el mismo día, por un compromiso político, de tal manera la dictadura se ahorró el trabajo sucio por que se lo realizó la propia Corte.
A propósito de eso, existe conocimiento del número de recursos de amparo que se registraron durante el tiempo de la dictadura y ¿ Cuáles fueron acogidos ?

Fueron como diez mil, pero acogidos disponiendo la libertad de las personas o disponiendo el retorno a Chile no fueron más de cuatro o cinco. Hubo algunos recursos de amparo de carácter preventivo, que le otorgó alguna protección a la víctima, fueron como a ocho.
Y de los casos de detenidos desaparecidos...

Todos, todos.
¿ Cuántos fueron acogidos ?

Uno, se acogió por Contreras Maluje. El Poder Judicial forma parte del Estado. La dictadura no funciona con jueces independientes y cuando hay un juez independiente como Carlos Cerda o René García Villegas, lo sancionan.
Hubo varios jueces que dieron testimonios de apego a la civilización, pero la mayoría no. Ahora se habla de que puede llegar a la Corte Suprema doña Raquel Camposano, no sólo fue de las más represivas, sino que además hay un hecho que la revela como mala jueza, es el caso de los Gurkas.
El caso de los Gurkas es interesante recordarlo: el 2 de diciembre del año 1982 se realizó una manifestación en la plaza Los Artesanos a las siete de la tarde, en horario de verano, plena luz del día. Llegaron unos civiles y comienzan a apalear a los manifestantes y los Carabineros quedaron de brazos cruzados. La gente les dice: "mire lo que está pasando", pero ellos contestan que no veían nada. Solo intervinieron una vez cuando unos civiles agarraron a uno de los que estaban golpeando, entonces llegaron los Carabineros y liberaron a esa persona.
Se cometió el error de pedir un Ministro en visita en circunstancias, que la jueza del lugar era una muy buena jueza. Le tocó a doña Raquel Camposano que creyó a los Carabineros que decían que no habían visto nada, y no hizo nada. El 1º de mayo del 1983, seis meses después, nueva aparición de los gurkas. La causa le tocó a una jueza con sentido de justicia, doña Dobra Luksic y a los pocos meses estaban todos reos porque hizo una investigación destinada a llegar a la verdad y no como lo hizo doña Raquel.

Carlos López Dawson

El golpe militar fue en sí mismo una violación de los derechos humanos por cuanto accedió al gobierno por la fuerza, desconociendo el derecho a la libre determinación, al ejercicio de la democracia, al sufragio y a la elección popular de los representantes. No sólo destituyó al Presidente de la República, sino que además cerró el Congreso Nacional y suspendió las garantías constitucionales.
En el ejercicio mismo del poder, el gobierno de facto inició una represión violenta y criminal, persiguiendo a los partidarios del gobierno caído, asesinando a sus dirigentes, exiliando a miles de personas, practicando la tortura masiva con los detenidos, encerrando en campos de concentración y manteniéndose en el poder durante 17 años con el apoyo sólo de la fuerza militar y de civiles, que les eran cercanos por intereses económicos y políticos.
El balance en cifras en materia de derechos humanos ha sido cuantificado por la Comisión Chilena de Derechos Humanos en su obra "Las deudas de la transición", por la Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas a través de sus informes y por el Comité de Derechos del Pueblo por intermedio de numerosas publicaciones. Pero, además, ha sido el propio Estado el que, a través de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación primero y por la Corporación Nacional de Reparación y Reconciliación seguidamente, ha establecido su responsabilidad en la muerte y desaparición de miles de personas.
Mientras ocurrían estos graves crímenes de lesa humanidad y se cometían actos de corrupción nunca antes vistos, el régimen militar se aprestaba a instaurar un sistema social y económico de carácter autoritario, echando las bases de una nueva institucionalidad construida de tal manera que fuera imposible o muy difícil modificarla en el futuro.
Esto es lo que se ha denominado la herencia de la dictadura, plasmada en un régimen de libre mercado y en una constitución política irreformable. La impunidad, una constitución no democrática fundada en la doctrina de Seguridad Nacional y un sistema económico que despojó al Estado de las conquistas sociales logradas, constituyen la herencia de hierro del régimen militar.

Verónica Reyna

El golpe militar significó un quiebre profundo e inmenso de la sociedad chilena. No había un hogar en Chile que no se viera directa o indirectamente afectado a consecuencia de la represión. Ningún sector social escapó de la violencia represiva acordada y aceptada desde la cúpula del poder: estudiantes, obreros, campesinos, indígenas, empleados, profesionales, dirigentes políticos, sociales, sindicales, religiosos.
Es así como miles perdieron la vida a través de ejecuciones sumarias, fusilamientos, o con la práctica perversa de exterminio a través de la desaparición forzada, y por la tortura. A otros se les privó del derecho a vivir en la patria mediante la sanción del exilio ya sea producto de la expulsión o bien tomado como una forma de salvar la vida. Cientos de hombres y mujeres pasaron por las cárceles durante esos 17 años sufriendo previamente la práctica sistemática y permanente de la tortura en manos de la policía secreta quedando, con huellas físicas y síquicas indelebles.
A grupos numerosos se les privó del derecho a la circulación durante un período, mediante la aplicación de la llamada relegación administrativa en la cual el Ministro del Interior se arrogaba la facultad de tribunal para decidir sobre la legitimidad de la medida. Otros sufrieron la persecución, el hostigamiento que los llevó a la pérdida de sus fuentes laborales.
Se implementó un terrorismo de Estado basado en la Doctrina de la Seguridad Nacional y que se manifestó a través secuestros, desaparecimientos, detenciones, amedrentamientos, ejecuciones incluso disfrazada muchas de ellas bajo la falsa acusación de enfrentamiento, tortura, y, en definitiva realizar un control absoluto de la población mediante el manejo de los medios de comunicación-censura-auto censura- manipulación, soplonaje, desinformación. Estos métodos y otros fueron todos dirigidos con el fin de provocar miedo y paralización en la población.