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martes, 1 mayo 2001





LA TRANSICION EN CHILE
A 25 AÑOS DEL GOLPE DE ESTADO



4. ¿ Cuál es su opinión sobre el tratamiento que le han dado los gobiernos de los Presidentes Aylwin y Frei al tema de derechos humanos y a la impunidad ?


Andrés Aylwin


Debemos distinguir en cuanto a los propósitos de "verdad" y los desafíos de "justicia". En el primer aspecto, es indudable que el Informe Rettig constituye un aporte de enorme significación y trascendencia. Nos ha faltado, sin embargo, la lucidez y claridad política para socializar el contenido esencial de dicho Informe, que no es otro que un cuestionamiento profundo a la dictadura y, por lo mismo, una afirmación vital de los valores de la democracia.Dicho déficit lo percibo en discursos, decisiones políticas, literatura, artículos, cine, foros, etc.

En lo que respecta a obtención de "justicia" pienso, objetivamente, que existe un gran déficit y aunque se que las explicaciones para ello existen (entre ellas la ley de amnistía y los enclaves autoritarios), dichas explicaciones no son suficientes para producir nuestra conformidad.

En lo personal, ligo mucho esta situación, o déficit, con lo ya señalado anteriormente, esto es la carencia de capacidad del conjunto de los sectores progresistas de nuestro país para plantear y sostener problemas y desafíos éticos muy profundos existentes en nuestra sociedad y, a la vez, denunciar a los que nos quieren atar al pasado.

 

Nelson Caucoto


La pregunta que Usted hace, si hay alguna diferencia entre lo que ha hecho Aylwin y lo que ha hecho Frei. Diría que a Aylwin, lo miraba con mucho más indulgencia antes de hacer tantas declaraciones, como las que ha hecho, que me han dejado desilusionado de este Presidente. Sin embargo, como lo que más quedan son las obras y los hechos, creo que hay un distingo claro entre lo que fue el gobierno del Presidente Aylwin y lo que ha sido el gobierno del Presidente Frei.

Por lo menos el Presidente Aylwin ha hablado de desaparecidos, pidió perdón en nombre del Estado, por lo menos el Presidente Aylwin creó la Comisión Rettig, mandó una comunicación a la Corte Suprema diciendo que su idea era que la Ley de Amnistía no impedía investigar. Hay que entender esto y en este sentido los políticos lo dejan muy claro, que el gobierno de Aylwin era muy distinto al gobierno de Frei, atendidos los fines y objetivos que se perseguían en cada uno de esos períodos.

El gobierno de Aylwin inmediatamente posterior a la dictadura, tenía una carga muy fuerte en el tema de los derechos humanos y tenía que resolverlos. Algunos piensan que ya los resolvieron. Hoy, algunos hablan que el tercer gobierno de la Concertación debe preocuparse del reparto, con mayor justicia y equidad de las riquezas que produce este país, porque ya el gobierno de Frei resolvió el tema de la modernización, y ya el gobierno de Aylwin resolvió el tema de los derechos humanos. Yo creo que esto una falsedad, si alguien me dice que el gobierno de Aylwin resolvió el tema de los derechos humanos, no, absolutamente no. Lo que sí hubo una cierta cercanía al tema de los derechos humanos pero no lo resolvió.

Hay que hacer ese distingo, a diferencia del Presidente Frei, que no sé si una o dos veces en todo su período a nombrado la palabra "detenidos desaparecidos", pero nunca ha pedido que se haga justicia por los desaparecidos. Por lo menos, Aylwin alguna vez habló de "la justicia en la medida de lo posible", relativizó un concepto que a mí por mucho que José Zalaquett, me diga que hay que dividir lo planos, entre lo ideal y lo real, y que en lo real es permisible el grado de obtener una justicia en lo posible, antes de no obtener nada. Yo me quedo con esta otra utopía que la Justicia siempre va a ser posible y que no puede tener límites. Entonces, va a haber una verdad en la medida de lo posible y vamos a relativizar todos los valores, si yo creo sólo en la justicia de lo posible.

También en el gobierno de Aylwin se genera un fenómeno que es interesante, que es el tema de estas creaciones intelectuales que se realizan en cada uno de estos períodos y se hablaba de la teoría de la responsabilidad, que consistía en el hecho que hay que ser responsable. Pero esa teoría de la responsabilidad se basaba en el tremendo temor que todavía nos infundían los militares.

Cuando alguien genera una teoría de la responsabilidad es que les está reconociendo poder. Un poder tremendo de decisión a los militares, porque si me dicen que hay que ser responsable, que no pidamos más justicia de la necesaria o posible, no pidamos más verdad de la que es necesaria o posible porque ponemos en riesgo todo el entramado constitucional y que la justicia es el problema de los familiares de las víctimas, no es un problema de la sociedad. Creo que es absolutamente inmoral esa teoría de la responsabilidad.

Todo esto va encadenado, porque si yo hablo de que ya hicimos justicia en el caso Letelier y por lo tanto todas las voces de los políticos en ese tiempo fue decir que ya logramos éxito en el caso Letelier, para qué queremos más. Eso tiene su carga en los jueces, porque hay jueces que dicen: no, para qué voy a seguir investigando si yo voy a poner en riesgo la estabilidad institucional. Este mensaje malévolo de la teoría de la responsabilidad tiene al mismo tiempo una consecuencia que es el hecho de creer que los jueces pueden ser mártires o pueden ser héroes por la justicia.

No creo que haya un juez que quiera echarse sobre los hombros la tremenda responsabilidad de que por una investigación judicial acuciosa que él haga, ponga en peligro todo el entramado institucional, nadie lo va a hacer. Entonces, ahí está el mensaje. Creo que nuestra sociedad es una que se maneja mucho por los mensajes, por los simbolismos, por el tremendo poder que tienen los medios de comunicación y eso es indudable influencia en los jueces.

Hubo un minuto en que Aylwin les dio rienda suelta a los jueces, el primer año, el segundo año, los jueces investigaron, se lograron algunas cosas: detener a Romo, el tema del caso de los degollados, traer al Fanta, se lograron cosas importantes, sino uno también no puede ser miope en esto, no puede medir con la misma vara el gobierno de Frei con el gobierno de Aylwin. Tenemos que hacer una distinción que en todo caso es un balance más positivo para el gobierno de Aylwin que para el gobierno de Frei, eso está claro.

Pero a mí, lo que me preocupa del tema, es consultarles a estas autoridades políticas que se arrogaron un poder, se arrogaron la soberanía popular para transar con los militares en temas que son intransables, eso es lo que me preocupa. Porque además ellos transan la cuota de poder en la cual ellos mismos se autogeneran hoy como clase política.

Aquí tenemos un sistema que es elitario, de élite, que se autogenera a sí mismo. Este sistema autogenera a los gobernantes a sí mismos, porque tienen poder, tienen poder político, poder social, poder en las comunicaciones y el poder económico. Entonces, yo digo: ahí están las fuentes de la reproducción, de esta misma clase política. Tú ves que los nombres son los mismos de siempre, estamos hablando del Aylwin del año 70, estamos hablando de Frei, que se demostró con toda su dimensión con esta foto que le publicó La Tercera hace una semana atrás, donde aparece aportando en nombre de los trabajadores y del sindicato y los dueños de Sigdo Koppers aportando a la reconstrucción nacional de la Junta Militar, no se cuántos días de trabajo. Ahí se demostró completamente Frei ingeniero en su percepción del golpe militar.

 

Sergio Concha


La última consideración anotada en la respuesta anterior es la que ha pesado preponderantemente en las materias de verdad y justicia ante los gravísimos crímenes que permanecen impunes desde la dictadura. No se quiere agitar aguas perturbadoras para el estamento militar. "Justicia en la medida de lo posible", dijo el ex presidente Patricio Aylwin. En la práctica, esto significa que no hay justicia.

En los programas de gobierno de los 2 períodos en que la Concertación ha estado a cargo del gobierno después de la Dictadura ha figurado la anulación o derogación del decreto ley 2.191, sobre amnistía, dictado por Pinochet en abril de 1978. Hay que dejar constancia del total incumplimiento de este vital punto del programa.

La votación en el Senado, por la presencia de un bloque derechista, reforzado por los senadores designados, habría sido adversa a la aprobación de esta ley, pero el gobierno habría podido echar mano a otros medios que dejaran en evidencia su voluntad de remover este obstáculo colocado por la dictadura para dejar sus crímenes en la impunidad.

Habría podido denunciar ante la opinión pública los contenidos y propósitos del decreto ley de autoamnistía de Pinochet, y la complicidad del Senado en la mantención de la impunidad. Habría podido llegar a obtener el pronunciamiento de la ciudadanía, activando los mecanismos del plebiscito.

Pero su pasividad en esta materia ha dejado en plena luz su conformidad con la mantención de una condición de injusticia e impunidad y de no hacer mayor cuestión que los criminales continúen paseándose por las calles, activos y ascendidos en las Fuerzas Armadas o aún, en el caso de Pinochet, ocupando un cargo de senador vitalicio.

La actitud que han mantenido los gobiernos de la Concertación hacia el decreto ley de autoamnistía ha influenciado la de los tribunales de justicia, particularmente la de la Corte Suprema que en la mayoría de los casos de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos que han llegado a su conocimiento en este período, ha aplicado el decreto ley 2.191 sobre autoamnistía, sobreseyendo definitivamente los procesos, dando un cierre final a su tramitación judicial interna y denegando la justicia que ha sido perseguida por muchos años por los familiares de las víctimas.

La actitud de ambos gobiernos de la Concertación es en lo esencial la misma. En el gobierno de Patricio Aylwin se dio una actitud externa de mayor relevancia a los problemas de justicia derivados de los crímenes genocidas cometidos por la dictadura. Se creó la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, la cual redactó su informe, meritorio, pero con graves vacíos.

Aylwin mismo pidió públicamente perdón a los familiares de las víctimas y recibió a los miembros de las Agrupaciones de Familiares. Pero también es el autor de la frase "justicia en la medida de lo posible", abordando con un criterio pragmático la mantención del "statu quo" de observancia de las reglas del juego fijadas por los militares para dar paso a gobiernos dirigidos al menos en apariencia por civiles.

En el gobierno de Eduardo Frei no hay ni siquiera mención por parte de éste de los problemas de justicia pendientes, ni gastos dialogantes con los familiares.

 

Roberto Garretón


Primero que el Presidente Aylwin dio un tratamiento al tema de los derechos humanos, pero el Presidente Frei no. El tema de los derechos humanos estuvo presente en todos los discursos de Aylwin uno podrá discutir alguna de sus medidas o alguno de sus discursos, pero estuvo presente siempre como un tema moral, central de la actividad política chilena.

A Frei jamás le he oído una frase relativa a los derechos humanos, a lo más una frase referencial de pasada pero nada más. No está presente ni en su acción ni en su discurso; primera diferencia.

Segunda diferencia Aylwin abordó el tema de la impunidad al menos desde el punto de vista de la impunidad moral y de la impunidad política, o sea, todo chileno sabe qué clase de criminales gobernaron Chile durante la dictadura y cuáles fueron sus métodos.

Hay un informe muy controvertido, no aceptado por la dictadura, aunque no se le dio solución al problema de la impunidad jurídica, probablemente por imposibilidad parlamentaria. No se le puede pedir a Aylwin que se transforme en dictador y diga: "yo derogo la ley de amnistía" porque no puede, eso está claro no tiene armas. Seria transformarse él en dictador.

La legitimación que se le dio a la derecha, la derecha no le ha pagado con la misma moneda. La derecha había tenido una conducta democrática, no, no la ha tenido y, por lo tanto, hay una fustración grande. Creo honestamente que Aylwin quiso tratar el tema de la impunidad de otra manera pero, sin embargo, no tuvo apoyo político para hacerlo.

Pero en otros temas de derechos humanos, yo creo que el gobierno de Aylwin tuvo una política de derechos humanos, claro en la medida que podía, por ejemplo, liberó a todos los presos políticos, no como nosotros queríamos, porque nosotros queríamos una liberación más rápida, pero al final fueron liberados.

Se dictó una ley, tampoco tan buena como se quería, pero el proyecto era excelente sobre pueblos indígenas, es decir, tuvo una serie de iniciativas en honor al respeto de los derechos humanos en cuanto del gobierno de Aylwin. Además me siento orgulloso de la política internacional en el tema de derechos humanos, durante el gobierno de Aylwin.

Yo presidí la delegación de Chile a la Conferencia Mundial de Derechos Humanos en Viena y no deja de ser importante que un diario tan comprometido con la causa de los derechos humanos como es "Liberación" de Francia haya dicho que en la Conferencia de Viena hubo sólo dos países que se comprometieron con la causas de los derechos humanos que eran Costa Rica y Chile más que los europeos, yo me siento orgulloso de eso. Hoy día yo no veo el mismo énfasis en el tema de los derechos humanos ni de cerca...

Y eso ¿ Por qué ?
Porque el tema es considerado marginal. Yo la otra vez estuve en un seminario y al decir cosas similares a las que estoy diciendo en esta entrevista, se me respondió airadamente: "es que Roberto, tú y unos pocos son los únicos que siguen con el cuento de los derechos humanos que en Chile no le interesa a nadie. El problema está en que el gobierno decretó que el tema no le interesa a nadie".

El problema está en que el gobierno "decreto" que el tema no le interesa a nadie, y por lo tanto, no toca el tema. Y la política internacional de Chile en materia de derechos (las organizaciones no gubernamentales me lo han dicho muchas veces), ha comenzado a perder un poco el interés en Chile, como líder en algunos temas.

Es decir, que no habría continuidad entonces en la política del primer gobierno de la Concertación sobre el tema de derechos humanos.

Se ha debilitado, no diría que no hay continuidad, pero se ha debilitado.

Y sobre la firma o ratificación de tratados internacionales de derechos humanos, qué ha pasado justamente con los gobiernos democráticos.

Durante el gobierno de Aylwin, Chile se hizo parte de los más importantes, de los tres más importantes los dos del sistema universal, de derechos civiles y políticos y de los derechos económicos sociales y culturales y de la Convención Americana de Derechos Humanos son los tres más importantes.

Yo sé que son cinco convenios que el Gobierno actual no ha firmado...
Chile se ha hecho parte desde la vuelta a la democracia a Los Pactos de Derechos Civiles y Políticos, al Protocolo facultativo Número Uno, (sobre comunicaciones individuales, muy importante). Hoy te puedes quejar contra el Estado chileno por derechos humanos. Se hizo, además, la declaración del articulo catorce, el Pacto para la eliminación de la discriminación racial para que tú también te puedas quejar.

La Convención de los derechos del niño, la Convención sobre la esclavitud y la Convención suplementaria para la abolición de la esclavitud, la Trata de esclavos, Las instituciones y prácticas análogas a la esclavitud, del año 1995, Chile es parte.

Chile se hizo parte de la Comisión Americana de derechos humanos, reconociendo además la competencia de la Corte para resolver casos, la Convención Interamericana para la prevención, sanción y radicación de la violencia en contra de la mujer. Las reservas que había hecho el Estado chileno durante Pinochet a la Convención contra la tortura, el Estado chileno las retiró, o sea, hay avances, sin embargo, faltan.

¿ Cuáles son aquellos tratados o convenios en los cuales todavía el gobierno actual no ha ratificado o firmado ?
La Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada, el Protocolo de San Salvador sobre derechos económicos sociales y culturales, (no lo ha ratificado nadie) la Convención para la disminución de los casos de apatridia, la Convención sobre la supresión de la Pena de Muerte (protocolo dos) no está ratificado.

La Convención para la supresión y castigo del crimen de apartheid. La Convención sobre la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad.

Sobre el tema de impunidad ¿ Como ve usted la evolución del tema de impunidad, ? ¿ Por qué usted habla del tríptico de impunidad, jurídica, moral y política, también habría una impunidad de tipo histórica ?

En el tema jurídico no se ha avanzado en ninguno de los gobiernos. En cuanto a la responsabilidad a mí me parece que el gobierno de Frei ha cometido errores absolutamente garrafales. Me causa escándalo que el Ministro Pérez Yoma, haya dicho que para el actual gobierno no hay diferencias morales entre los últimos Presidentes de Chile, o sea, coloca a Pinochet en el mismo nivel moral de Alessandri, Frei Montalba, Allende, Aylwin y Frei Ruiz-Tagle y eso me parece que es una consagración de una responsabilidad, de una impunidad política y moral absolutamente inaceptable.

El actual ministro de Defensa, Raúl Troncoso dijo que Chile debe reconocer "la gran obra de Pinochet", a esas alturas, no sé cuál es el mensaje que le estamos enviando a la juventud, un joven de hoy debe decir da lo mismo degollar que no degollar, hacer desaparecer que no hacer desaparecer, establecer campos de concentración que no establecer campos de concentración. Es igual moral y políticamente es neutro las dos cosas y por Dios que es diferente.

El problema de la impunidad, piensa que puede traer problemas al futuro histórico en una sociedad cuando...
Está trayendo, ya el hecho que los jóvenes no voten se debe a eso "que me importa votar, ¿dónde está la diferencia?, total, como dice Pérez Yoma, moral y políticamente da lo mismo ser un presidente democrático, un defensor de los derechos humanos, que un tirano; entonces no me interesa la política", ya está trayendo consecuencias.

 

Carlos López Dawson


Más allá de las voluntades personales de quienes se comprometieron a cambiar el país, la transición está en deuda respecto de los derechos humanos aún cuando ambos gobiernos han realizado actos de reparación modestos e incompletos y han continuado colaborando en la búsqueda de detenidos desaparecidos, ha faltado una decisión más firme respecto de la persecución criminal contra los agentes que participaron en crímenes de lesa humanidad, particularmente en el desaparecimiento de personas, permitiéndoles continuar con sus carreras militares e incluso, en algunas ocasiones, destinándolos a misiones diplomáticas.

Tampoco se reparó dignamente a quienes fueron perseguidos y expulsados de sus trabajos por razones políticas, ni a quienes fueron prisioneros políticos, torturados y maltratados, y tampoco a quienes quedaron con secuelas producto de la tortura.

Al gobierno del Presidente Frei le faltan aún dos años para hacer un balance de su gestión en esta materia, pero es claro que se ha privilegiado las relaciones con las Fuerzas Armadas antes de tomar iniciativas destinadas a poner fin a la impunidad. Es imposible hablar de derechos humanos sin referirse al tema de la impunidad, y ésta es una deuda que deberá ser saldada.

Por otra parte, ha faltado más rapidez en la ratificación de instrumentos internacionales sobre derechos humanos y el Estado de Chile ha dejado de ser un protagonista en esta materia ante los organismos internacionales, colocándose muchas veces en posición neutra frente a situaciones graves, como lo es la de Timor o como lo fue en su momento la represión en China.

 

Verónica Reyna


Período marzo de 1990 - marzo de 1994. Período Aylwin:

El Presidente Aylwin en este tema asumió tres graves problemas del régimen militar: Prisión Política - Exilio - Verdad y Justicia.

En cuanto al primer problema la prisión política: se encontró con un número de casi 300 personas encarceladas alguna de ellas más de un decenio, con sus procesos judiciales, en la mayoría de los casos, aún en tramitación y un alto porcentaje en manos de la justicia militar. Envió todo un paquete de proyectos destinados a mejorar la legislación penal vigente; abolir la pena de muerte; hacer más racional la legislación antiterrorista etc..

Muchas de estas personas recuperaron su libertad por medio de los tribunales, a un grupo les aplicó la pena de extrañamiento por un período entre 5 a 40 años; y con relación al resto hizo uso de su facultad de indultar tomando en consideración la tortura sufrida, largos años de encarcelamiento y violación flagrante de las normas del debido proceso por parte de la justicia militar. La prisión política (personas encarceladas) producto del régimen militar terminó en marzo de 1994.

Crítica:
No se dictaron las correspondientes políticas judiciales, económicas y sociales que permitieran una real inserción de estos hombres y mujeres en la sociedad. Hoy día la gran mayoría enfrentan gravísimos problemas de sobreviviencia derivado de la dificultad para encontrar una fuente laboral digna debido en parte a sus antecedentes judiciales.

Exilio:
Las políticas implementadas de apoyo social, reconocimiento de títulos, franquicias tributarias no fueron para la gran mayoría de los retornados la herramienta eficaz que les hubiera permitido una real reinserción en la patria. Un número considerable ellos tuvo que volver nuevamente a su país de exilio con la amargura de no haber encontrado el espacio en su país de origen.

Verdad y Justicia:
El Presidente Aylwin centró los esfuerzos de reparación en la violación al derecho a la vida ocurrido durante la dictadura. Para ello constituyó la Comisión de Verdad y Reconciliación para que investigará las violaciones al derecho a la vida en el período dictatorial dejando fuera a las personas que sobrevivieron a la política de exterminio pero que sufrieron la tortura física y síquica.

El Informe de esta Comisión constituye la verdad global y política de lo que ocurrió con las víctimas producto del terrorismo de Estado. Sin restarle la importancia histórica que tiene para la sociedad chilena, carece de mayores antecedentes para conocer lo que realmente ocurrió con las personas que se encuentran desaparecidas y otras que fueron ejecutadas sumariamente.

Positiva han sido las políticas de reparación económica, de educación, salud que trajo consejo como algunos hechos que han reivindicado la memoria de estos muertos (memorial). En el programa político de la coalición gobernante se ofrecía la derogación de la Ley de Amnistía, auto perdón que se otorgó la dictadura mediante el D.L. 2198 de abril de 1978 y que es, y ha sido, el principal escollo para realizar las investigaciones judiciales que permitan determinar lo que ocurrió con las personas desaparecidas y sus responsables.

Durante la primera parte de este período presidencial las investigaciones judiciales tuvieron cierto avance en parte por la actitud del Presidente al señalar que la amnistía no impedía investigar, pero a raíz de las ilegítimas demostraciones de amedrentamiento de las Fuerzas Armadas -ejercicio de enlace y boinazo - hubo un retroceso en la postura oficial que trajo como consecuencia una fuerte aplicación de la amnistía en las causas de los desaparecidos y el intento de dictar una ley de punto final. Al final se reconoció por el Ejecutivo que "la Justicia en estos casos opera en la medida de lo posible"

 

Período marzo de 1994 hasta hoy. Período Frei.

En estos cuatro años se ha tratado de demostrar por el poder Ejecutivo que los problemas de derechos humanos del gobierno militar si no fueron resueltos en la administracción anterior no tiene cabida en la agenda del actual Gobierno. Pero los porfiados hechos han demostrado en este tiempo lo contrario: las violaciones a los derechos humanos están presentes en la vida de la sociedad civil y también en la política. El propio Presidente de la República reconoció frente al país en agosto de 1995 que los problemas pendientes de violación a los derechos humanos impiden avanzar, que la institucionalidad heredada del régimen militar impide gobernar.

No se puede olvidar los efectos políticos que trajo la investigación y condena en el llamado proceso de los degollados. La actitud arrogante y desobediente frente a la máxima autoridad del país, el Presidente de la República, que tuvo en esa oportunidad el Director General de Carabineros Rodolfo Stange.

Las repercusiones que trajo la condena del jefe de la temida policía secreta de la dictadura -DINA- general Contreras y las consecuencias que debió efectuar el gobierno frente a los militares para que quedara claro tanto a nivel nacional como internacional que las sentencias judiciales se cumplen en un Estado de Derecho (cárcel especial para militares) y el paquete de proyectos de ley de modificación al Consejo de seguridad Nacional, Tribunal Constitucional, ley orgánica de las FF.AA. a cambio de una ley que terminará con las investigaciones judiciales que se estaban llevando a cabo en el tema de los detenidos desaparecidos. Al final nada prosperó.

 

 

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