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martes, 1 mayo 2001





LA TRANSICION EN CHILE
A 25 AÑOS DEL GOLPE DE ESTADO



5. ¿ Cuáles son los problemas de derechos humanos que todavía se mantienen pendientes y, como visualiza Ud. la posibilidad de resolución de éstos en la actualidad ?

 

Andrés Aylwin

Debemos distinguir entre los problemas del pasado y los del presente. Los primeros, están contenidos en las preguntas anteriores. En lo que respecta a los derechos humanos en la actualidad, estimo que el más grave déficit lo tenemos en la libertad de expresión donde existe una televisión que depende del rating y una prensa escrita monopolizada por dos grandes poderes financieros.

Esto implica el triunfo de la vulgaridad o de las verdades únicas por sobre el pluralismo, el respeto a la diversidad y el derecho a la información. En este sentido son enormemente preocupantes la quiebra y cierre de "Fortín Mapocho", "Análisis", "Apsi" y recientemente "La Época".

Dicha libertad de expresión, que hoy la veo seriamente amagada, es la mejor garantía de la vigencia plena de los otros derechos humanos. Por lo demás, su conculcamiento aparece como uno de los principales escollos para poder tener la información y debate adecuados en el desafío de conciliar modernidad con justicia y mercado con solidaridad.

 

Nelson Caucoto

Los temas de derechos humanos pendientes son todos, está la tremenda deuda histórica de los desaparecidos, ejecutados y torturados del tiempo de la dictadura. Ese es un tema pendiente, es la gran mochila que tenemos que cargar los chilenos hasta el día de hoy, que no se puede resolver como las deudas sociales o económicas que tú las saldas de golpe y porrazo.

Esto no puedes saldarlo, porque es mucho dolor y sufrimiento contenido en ese tiempo, y además, porque se trata de seres humanos, yo no puedo darles el tratamiento de una simple mercancía, son seres humanos. Esos son los grandes temas pendientes, no los hemos resuelto y tenemos todo el tema de violaciones de derechos humanos en democracia. Es un tema recurrente en la forma cómo la fuerza policial entiende lo que es represión. La fuerza policial cree que son un fin en sí mismo, en circunstancia que deben entender que la fuerza policial es un servicio público. No han entendido que es un servicio público y que ellos no se justifican si no es en función de permitir que los ciudadanos ejerzan libre y pacíficamente sus derechos.

Hoy, el tema central de derechos humanos está vinculado a los de primera generación, el tema de la vida, de la seguridad, de la libertad, está vinculado a la forma en que la fuerza pública asume sus funciones. Tenemos un cuerpo de Carabineros que es más violador que la Policía de Investigaciones, bueno habría que hacer las comparaciones en términos del número de hombres, Carabineros parece que tiene una mayor dotación en todo el país, de manera que Carabineros además está más enfrentado a lo que es la contención de los disturbios, etc.,

Siempre Carabineros ha sido carne de cañón, pero ahora aparece como la fuerza más violadora de derechos humanos y uno va a la caracterización de Carabineros y se da cuenta que es una fuerza militar, todavía siguen pesando al interior de Carabineros, caracteres militares, resabios de la dictadura, siguen presentes en Carabineros. Y la falta de adecuación también de las instituciones al régimen democrático.

Lo gráfico en una sola palabra, Carabineros cree que todavía la manifestación de la gente en las calles, luchando por sus derechos, es un delito como lo fue durante la dictadura y arremete contra la gente como si fuese un delito y no como el ejercicio de un derecho constitucional, es decir, un mismo hecho te da un distinto enfoque.

El carácter militar, lo veo en el hecho de que Carabineros persigue, trata la búsqueda de un fin, sin fijarse en los medios. Lo gráfico en los hechos, cuando Carabineros perseguía a un delincuente, por el Paseo Ahumada o por el Paseo Huérfanos, y para perseguirlo atropelló a dos o tres personas. El Presidente Frei dice que él aprueba el actuar de Carabineros, ¿ cómo puede aprobar el actuar de Carabineros ? No puede ir detrás de un fin, no fijarse en los medios y atropellar a la gente como la ha atropellado.

Entonces, hay un tema pendiente, además son fuerzas bastante reactivas al tema de derechos humanos, todavía no comprenden. Este es un tema que nos compromete a todos también, a toda la gente que trabaja en derechos humanos, en expandir el concepto que los derechos humanos son universales.

Los derechos humanos no pertenecen a un sector, hay mucha gente en nuestra sociedad que piensa que los derechos humanos son patrimonio de la izquierda o de las víctimas y no entienden que los derechos humanos es un concepto universal. Hay entender que también tienen derechos humanos los propios militares, los religiosos, los ateos, los agnósticos, los civiles, todos.

En eso va el tema de cómo tenemos que refundar una sociedad, también nosotros con una cultura de derechos humanos. Este concepto de universalidad que tiene que ser una tarea grande de nosotros. Los carabineros, fundamentalmente las fuerzas militares, piensan que la gente de derechos humanos es enemiga de ellos, que todo lo que huele a derechos humanos es política y es política de izquierda. Creo que hay que romper esas barreras y es bueno hacerlo. En el mundo militar también se viven graves violaciones a sus derechos fundamentales, por parte de las instituciones y por parte del Estado también.

Entonces tenemos que abrirnos, tenemos que tener la capacidad para ser creíbles, en primer lugar. Pero eso te explica como la violación a los derechos humanos, hoy día sigue vigente, no en la forma sistemática, organizada, planificada por el Estado, pero sí en una forma menor que no es de menor importancia tampoco.

El año pasado o este año, murió una persona víctima de la tortura, en un cuartel policial y ya un solo caso debiera llamarnos la atención. Tenemos que apelar a la sensibilidad, en eso tenemos que ser claros, que no podemos colombializar a nuestro país en el sentido que ocurran muertes y secuestros todos los días, y a lo mejor ya nadie se espanta, nadie se asombra, en Chile qué bueno que nos asombremos, al menos con la muerte de una persona.

¿ Cuál es la característica de nuestra transición comparada con la española ?
Son absolutamente distintas. Creo que en España, hoy hay un mayor compromiso con los derechos humanos. Diría que son culturas distintas, porque nosotros estamos muy lejos de lo que es el sistema de convivencia en Europa, incluso esto se refleja en el plano de los derechos humanos, es decir, en el plano de la integración. En Europa existe una ciudadanía europea, las resoluciones de la comisión de Derechos Humanos de Europa, o el Tribunal de Derechos Humanos Europeo han logrado cambiar las constituciones de sus países, eso no se ve acá.

Estamos tan atrasados en ese aspecto, uno porque no hay una valorización del Derecho Internacional, en primer lugar en Chile; en segundo lugar, te das cuenta como se han dictado dos resoluciones condenatorias en contra del Estado de Chile, y el Estado de Chile no ha hecho nada, absolutamente nada para cumplirlas.

Qué pasa con Chile, ha ratificado todos estos tratados y normas internacionales de derechos humanos, ¿ qué ha ratificado ?
Yo diría que ha ratificado la gran mayoría, falta ratificar la Convención Interamericana sobre Desapariciones Forzadas, a pesar que es un tema importante, no lo ha ratificado no sé por qué razón y deben faltar por ahí otro par de Convenciones internacionales. Pero en lo sustantivo Chile los ha ratificado, pero la ratificación ha tenido efectos positivos, yo se los explicaba hoy día a mis alumnos, "no se olviden del Pacto de San José de Costa Rica", les decía, porque eso ha tenido influencia hoy día en la nueva ley sobre filiación.

Ha tenido, también incidencia en el hecho de que las nuevas figuras delictuales sobre violación no tengan pena de muerte, porque lo prohíbe la Convención Americana, el Pacto de San José. Chile ha hecho un esfuerzo por tratar de adecuar en alguna medida su legislación a la legislación internacional, pero en el sentido práctico hay grandes falencias. Creo que Chile está en una situación muy delicada.

Todos nosotros, debemos reforzar los sistemas de protección interamericana. Tenemos que apuntar a eso, ¿qué es lo que pasa en Europa?, En Europa se refuerza la Corte Europea. Se han cambiado constituciones, en España se ha cambiado la Constitución en función de fallos de la Corte Europea, y en todos los países de Europa, así se refuerza. En cambio aquí, dos resoluciones condenatorias al Estado chileno, Chile las ha inobservado. La primera llegó a la Corte Suprema y Corte Suprema se reunió en pleno para ver la resolución de la Comisión Interamericana y la archivó sin más trámite...sin decir ni pío.

Eso nos demuestra como, aparte de faltar una valorización del derecho internacional, Chile le está haciendo un pésimo favor al Sistema de Protección Interamericano, porque lo está vulnerando por un lado, y por el otro lo está debilitando. Si no le doy eficacia a estas resoluciones de una Comisión a la cual yo le reconozco competencia, le estoy quitando eficacia, y las Comisiones sin eficacia no sirven de nada, es como la Justicia sin eficacia, no sirve la Justicia que no es eficaz.

Debilitamos el sistema de Protección Internacional y Chile es el que menos tiene que debilitarlo, porque Chile está lanzado en la globalización y la globalización implica el imperio del derecho internacional. Cada vez que Chile suscribe un tratado internacional en materia comercial, es el derecho internacional es el que está actuando; cada vez que suscribe un tratado sobre medioambiente, es el derecho internacional el que está actuando.

No puede discriminar negativamente ni menos en un tema donde no se acepta la discriminación, que es el tema de los derechos humanos. Y aquí se discrimina en ese sentido. Es nefasto, es absolutamente nefasto esta actitud del Estado de Chile.

¿ Cómo ha asumido el Estado chileno el tema del Tribunal Penal Internacional y la pena de muerte... cuál es su opinión ?
Chile suscribe, es voz activa en lo que es el Tribunal Penal Internacional; creo que hay que felicitarse de eso. Creo que hace falta el tema del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, del Derecho Internacional Humanitario. Darle eficacia a las resoluciones o a las condenas, de que no se siga viviendo en esa suerte de limbo en que, hay condena y hay resoluciones y esto no tiene ningún efecto porque eso afecta a las bases mismas de cualquier Sistema de Protección.

El Tribunal Penal Internacional es una medida con bastantes años de retraso. Desgraciadamente ahí ha imperado un principio, que es un pilar básico del Derecho Penal, que es la irretroactividad de la normativa penal, en términos de que no se va a poder conocer de casos ocurridos en el pasado.

A pesar de que sostengo que en un tema tan sensible como es el de los derechos humanos, podría perfectamente haberse hecho la excepción, porque de lo que se trata es que este Tribunal Penal Internacional ponga freno a la impunidad y a los crímenes, a la violación de derechos humanos y con el propósito, dentro del espíritu más recóndito que pueda tener esa norma o esa institución, que es evitar que se sigan cometiendo en el futuro.

Aquí ya tenemos una situación de impunidad reinante, una situación grave de violación de los derechos humanos que no ha sido atacada y que desgraciadamente uno no puede pensar que el día de mañana no se vuelva a dar aquí. Pero no lo pudimos resolver. Y Usted me preguntaba qué manera hay de resolverlo. Hay que resolverlo en función del Derecho.

Si los pueblos civilizados y el progreso humano se expresa en instituciones y una de las instituciones es la administración de Justicia. Es claro como el agua, es decir yo sigo preguntándome qué razón de filosofía, que razón teológica, qué razón jurídica, qué razón política pudiera existir para que crímenes tan graves como los cometidos en Chile no puedan ser resueltos en función del Derecho...ninguna, absolutamente ninguna.

Me preguntará qué significa resolver esto en Derecho: significa que haremos realidad el principio que la única manera que tiene la sociedad de defenderse, es por la vía de la prevención y es por la vía también de la sanción. Tiene que establecer la verdad y si de esa verdad deriva la realización de delitos, lo único que queda es aplicar la pena, la sanción.

¿ Cuál es la función de la pena ? Algunos piensan que la pena resocializa, que la pena inhibe al delincuente, que la pena devuelve los equilibrios perdidos por el delito, que la pena revaloriza los bienes que han sido afectados, es decir, si alguna vez se afecta la vida, tiene que ser sancionado para que la vida siga teniendo un valor supremo.
Si afectas la vida y eso no tiene sanción, quiere decir que la vida no vale nada. La pena tiene un conjunto de finalidades. Yo exploto mucho lo otro, que es meterme un poco también en la posición del delincuente. Creo que el delincuente, en el plano de su conciencia, sabe que actuó mal, en primer lugar, y que él necesita reincorporarse a la sociedad nuevamente como un sujeto normal, como una persona con la plenitud de sus derechos, pero no va a poder hacerlo mientras tanto no asuma su responsabilidad en el hecho y mientras no asuma la sanción.¿ Qué derecho tenemos nosotros para que un delincuente que delinquió, que fue sancionado, que cumplió su condena ? ¿ qué derecho tenemos nosotros a impedirle que se rehabilite ? o ¿ a impedirle que se reinserte en la sociedad...? Ninguno, si él ya cumplió su pena, su sanción, si muestra arrepentimiento, mucho mejor.

Pero en esto que se llama Derecho, que es una definición muy simple, se puede decir que es una técnica social que induce a los hombres a comportarse de una manera determinada y si no se comporta de una manera determinada, lo sanciona. Creo que es la única herramienta válida para resolver este conflicto.

El Derecho incorpora todo lo que es el derecho a la justicia, el derecho de los propios inculpados de gozar de beneficios, que ellos no le concedieron a sus víctimas, el tener un tribunal imparcial, el acceder a todos los recursos, que se les juzgue, que se les sanciona, . Es la única manera de recomponer equilibrios para recomponer paz social y para recomponer una convivencia que fue traumatizada, pero que el Derecho logró resarcir en alguna forma, es decir, no va a poder devolverles la vida a los que ya murieron, pero sí que se proteja el derecho a la vida, a la seguridad, a la libertad y que se valorice en la forma que debiera ser valorizado. Insisto, si yo mato y no me sancionan, significa que la vida no vale nada, nada, nada...

Sobre el tema de la impunidad, ¿ crees usted que eso podría permear la sociedad y que existan conductas ?...
Sin ninguna duda, desgraciadamente a los chilenos nos falta conciencia en ese sentido...

 

Sergio Concha

La gran deuda pendiente en materia de Derechos Humanos es el hacer justicia, individualizando y sancionando a los responsables de todos los orígenes cometidos durante la dictadura de Pinochet, alcanzando a éste mismo, su máximo responsable, sin cuyo conocimiento no se movía una hoja en el país, según sus propias palabras. La IMPUNIDAD es pues un problema mayor que se enfrenta en Chile, al cumplirse los 25 años del golpe que tronchó con violencia inaudita la trayectoria del gobierno más democrático que haya tenido Chile.

Los caminos de lucha por la verdad y la justicia deben permanecer abiertos, aún en la dificultad que entrañan. Quedó ya expuesto que no existe voluntad política por parte de los gobiernos de La Concertación de impulsar la anulación o derogación del decreto ley de autoamnistía. La composición del Senado tampoco permite alcanzar la mayoría requerida para ello.

Una vía que hay que continuar trabajando es la de los tratados internacionales sobre Derechos Humanos ratificados por Chile, que gozan de rango constitucional, y no admiten ni la amnistía ni la prescripción en caso de crímenes contra la humanidad ni de delitos constitutivos de genocidio, como son los cometidos durante la dictadura de Pinochet.

Los tratados internacionales gozan de preferencia por sobre la legislación interna, por lo cual, de cumplir Chile con sus compromisos contraidos ante la comunidad internacional, los procesos en que se investigan las violaciones a los Derechos Humanos no habrían podido ser amnistiados ni declarados prescritos, y todos los delincuentes, fueran o no uniformados, tendrían que haber recibido las condenas correspondientes a sus crímenes atroces.

Esto a mayor abundamiento tratándose de una autoamnistía establecida por un decreto ley, emitido por un gobierno de facto, que había usurpado las funciones de un parlamento representante de la voluntad popular y que estaba a todas luces otorgándose un autoperdón a sí mismo, a los autores intelectuales y materiales de los delitos contra los opositores políticos.

Pero los tribunales chilenos han aplicado continuamente el decreto ley de autoamnistía, violando así diversos tratados internacionales, como los Convenios de Ginebra, la Convención Americana de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y otros.

El Estado chileno ha sido condenado en dos oportunidades recientes (15 de octubre de 1996 y 02 de marzo de 1998) por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA por no dar cumplimiento a la Convención Americana de Derechos Humanos, ratificado en 1990 por el gobierno de Patricio Aylwin, al no respetar el derecho a la justicia y no adecuar su legislación interna a las disposiciones de la Convención.

La búsqueda y las movilizaciones por el derecho a la justicia deben incorporar la observancia de los tratados internacionales sobre Derechos Humanos como una exigencia a los gobiernos y a los tribunales.

La impunidad es el gran problema relacionado con los Derechos humanos llamados de primera generación. Otro gran desafío para el tránsito de esta "democracia" vigilada por las Fuerzas Armadas, hacia una democracia auténtica, igualitaria y participativa, se da en el campo de los derechos económicos, sociales y culturales.

Los derechos laborales, el derecho a la educación, la salud, la cultura, que eran en 1973 el resultado de luchas de muchos años de la clase trabajadora, los estudiantes, pobladores y sectores medios, fueron barridos y eliminados en la espiral de violencia del golpe militar y los años que siguieron.

Hay mucho por avanzar en materia de derecho al trabajo, que no está ni siquiera reconocido en la Constitución pinochetista, que se limita a hablar de la libertad de trabajo. Esto, en el contexto del sistema económico neoliberal, se traduce en la libertad de los patrones y empresarios para explotar a los trabajadores y despedirlos a su amaño, dentro de la "flexibilidad" institucionalizada en el Código del Trabajo pinochetista.

La salud, la educación, la vivienda, la cultura, han sido lanzadas en medio de la "libertad" creada por el sistema de mercado, el que invariablemente ha discriminado en la práctica, creando derechos privilegiados para ricos y desconociendo los derechos de los pobres, de las grandes mayorías. Se ha doblado la hoja, desde 1973 en adelante, a la educación a todos los niveles y a la salud gratuitas, garantizadas por el Estado chileno.

Muy deterioradas se encuentran, transcurridos ya cerca de dos gobiernos completos de la Concertación, las libertades de prensa, opinión e información, con amplia injerencia de los tribunales militares en ellas, sin que se haya modificado la frondosa legislación dictatorial en la materia.

Los medios de prensa están casi enteramente concentrados en dos grandes cadenas, fieles adherentes al sistema de mercado, entregando sesgadamente el material informativo que a éste beneficia.

La bajísima calidad educativa y cultural de la televisión, y su estímulo exacerbado al consumo masivo, al endeudamiento y a las prácticas individualistas, ha llegado a ser motivo de preocupación en el mismo Congreso por cierto que sin discurrir los medios para revertir esta situación.

Es el mismo sistema económico neoliberal, sistema de exclusión, de pobreza y de muerte para las grandes mayorías en Chile, en América Latina y en todo el mundo, el que tiene que ser suprimido de raíz y sustituido por otro que garantice justicia e igualdad. Ello no es tarea fácil ni que se avizore posible a corto plazo. Ningún otro país de América Latina ha tenido el tiempo ni todo el recurso a la violencia que tuvo en Chile la derecha y su brazo armado para implantar el "modelo".

Pero sí es una tarea posible, que requerirá de mucho trabajo, creatividad y movilización. Hay países en que ya el neoliberalismo colmó las medidas y han emprendido el camino de su desmantelamiento, demostrando que la historia continúa en movimiento, sin haberse congelado en un absurdo punto final.

 

Roberto Garretón

Los problemas que todavía se mantienen pendientes son el de la impunidad, y muchos otros. Aquí se ha hablado de la gran reforma del Poder Judicial, sin embargo, la gran reforma del poder judicial elude el máximo problema de la justicia, que es la justicia militar.

¿ Qué pasa con la justicia militar ?
La Reforma no la toca, no la toca, simplemente... Es una reforma para aquellos que tienen la suerte de que su delito sea de la competencia de la justicia civil, nada más, pero la justicia militar va a poder seguir encarcelando periodistas, defensores de los derechos humanos, dirigentes políticos; inventando un delito cualquiera. Como les quitaron, correctamente, durante el gobierno de Aylwin el delito de "ofensa a las Fuerzas Armadas", que pasó a la justicia civil, (¡vaya un progreso!) entonces ellos inventan otro, ahora se llama "sedición impropia". Otro problema, no hay una política de acogida a refugiados, no basta con no expulsarlos, es lo mínimo, los que han pedido refugio se les ha dado refugio a otra situación migratoria, pero no hay, política de acogida, de enseñarles lenguas, conseguirle trabajo.

¿ Cómo existen en otros países ?
Hay mucho más que hacer si el tema de los derechos humanos que no se agota en el problema de la impunidad a pesar de lo grave que es, culturalmente para un país que vivió lo que vivió.

En torno a los derechos económico, sociales y culturales ¿Cuáles son las...
... En torno a los derechos económicos, sociales y culturales, hay que entender la naturaleza de estos derechos, en los que el Estado no se oblige a no violarlos, sino que se compromete a adoptar medidas positivas hasta el máximo de los recursos disponibles para satisfacerlos. Yo siempre les digo a mis amigos socialistas que no existe un derecho humano al socialismo, y a mis amigos capitalistas, que no existe un derecho humano capitalista.

Cualquier modelo puede servir para satisfacer los derechos económicos, sociales y culturales, lo que si se requiere es que el Estado, ese ente hoy día vituperado, tenga una política activa de dedicar hasta el máximo de los recursos disponibles para la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, y por lo que yo veo no se están dedicando el máximo de los recursos disponibles para la satisfacción de estos derechos, aunque se ha hecho un esfuerzo muy importante para superar las mezquindades de la dictadura.

¿ Cómo piensa usted, después de lo ocurrido en Chile sobre los abusos del Estado, que se podría crear una cultura por los derechos humanos ?
Primero, no estigmatizando el tema de los derechos humanos como una cosa del pasado. El tema de los derechos humanos es del pasado, del presente y del futuro, primera cosa. Cuando se habla de derechos humanos como de algo que a "nadie le interesa", se hace indispensable una actividad de promoción que debe partir del Estado, pero la sociedad civil también debe interpretar al Estado.

Hay que entender también que el Estado que tenemos no es un Estado enemigo, ese es un punto también de vista que tenemos que aceptarlo, no es Pinochet, no estamos luchando contra Pinochet, estamos luchando contra, o no estamos, o nos interesa incorporar a los gobiernos democráticos a una política de derechos humanos, que no puede prescindir de una etapa o de una cierta confrontación pero no es todo confrontación.

Hay que tener una política de acercamiento, una política de diálogo, pero el gobierno tiene que comenzar a aceptar que la sociedad chilena, no está contenta con el nivel de respeto a los derechos económicos, sociales y culturales, ni civiles ni políticos de ningún derecho básico. No están contentos, yo no estoy contento con los grados de libertad que tengo, no estoy contento que el Estado me humille todos los años obligándome a festejar el 11 de septiembre, no estoy de acuerdo con eso, no estoy de acuerdo a que me humillen a tener que transitar por una calle que se llama 11 de septiembre y ésa es una humillación que viene del Estado, entonces hay mucho campo que tenemos que trabajar.

 

Carlos López Dawson

Además de la impunidad y de los enclaves autoritarios que violan los derechos humanos, como el orden jurídico que impide una democracia plena, la sociedad chilena arrastra otros problemas que son consecuencia de la economía de mercado y cuyos efectos más relevantes son la desigual distribución del ingreso, la desigual oferta de oportunidades a nivel de salud y educación, el aumento de la marginalidad y el abismo creciente entre ricos y pobres, todos problemas que afectan los derechos económicos, sociales y culturales de la mayoría del país.

La forma de resolver estos problemas invita a un cambio sustancial de las políticas públicas en todos los aspectos y probablemente no se logrará de un día para otro. Ese cambio podrá ser posible cuando una mayoría de ciudadanos los apoyen, cuando los líderes políticos los asuman e impulsen. Obviamente no es una tarea fácil, pero tiene la ventaja que es tal vez las más convocante de todas.

 

Verónica Reyna

El gran tema pendiente en materia de derechos humanos heredado del régimen militar sigue siendo la investigación y sanción a los responsables de las violaciones cometidas durante la dictadura; especialmente en el caso de los detenidos desaparecidos. En definitiva el problema se centra en alcanzar la justicia.

El mayor escollo que se enfrenta es la permanente impunidad que protege estos delitos y a sus responsables, especialmente por la vigencia de la amnistía.

Un camino que hemos abierto ha sido el internacional obteniendo ya dos resoluciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. de la OEA en la cual le recomienda al Estado de Chile que debe adecuar su legislación interna al sistema internacional de protección a los derechos humanos; derogar la ley de amnistía para los crímenes de lesa humanidad, reparar a los familiares de las víctimas. A la fecha Chile aparece como un Estado infractor frente al sistema internacional de protección de los derechos humanos.

Otros problemas de derechos humanos pendientes son producto del sistema económico de libre mercado imperante en el país que afecta al uso y goce de los llamados derechos económicos, sociales y culturales entre estos podemos mencionar : la gran desigualdad en la distribución del ingreso. La brecha entre ricos y pobres es cada vez mayor. Chile es uno de los países que tiene la peor distribución del ingreso, según el PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo).

La desigualdad en el acceso a derechos esenciales como la salud, vivienda, educación, el empleo, la cultura. No podemos dejar de mencionar el deterioro de la libertad de prensa, opinión e información, se siente cada vez más el peso de la autocensura, la concentración de los medios de prensa.

La aplicación del sistema económico de libre mercado trae por un lado la exclusión de grandes sectores sociales de la oportunidad de tener una vida digna de acuerdo a su condición de seres humanos y por la otra la implantación de nuevas conductas que conducen a un exacerbado consumismo, a un individualismo a la pérdida de la solidaridad.

Soluciones:
Se ven díficiles y lejanas por los efectos de la globalización que atraviesa a todos los países. Sería necesario además contar con una nueva clase política que estuviera realmente interesada en los cambios sociales que beneficien a la gente y no a unos pocos, que estén dispuesto a asumir estas nuevas estrategias que permitan en definitiva afirmar que Chile realmente es un país donde se ha alcanzado un real respeto por los derechos humanos de sus nacionales.

 

 

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