La Presidenta de la República, Michelle Bachelet, encabezó la ceremonia de colocación de la primera piedra del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, oportunidad en la que afirmó que "habrá distintas interpretaciones acerca de las causas del quiebre democrático. Habrá distintas interpretaciones acerca del legado del régimen autoritario. Pero sobre el costo humano que Chile pagó, no debería haber discrepancias. Debemos mirar de frente esa terrible realidad. Por eso, sobre la diversidad de experiencias y de memorias, hemos sido capaces como país de derribar los muros de la negación y del ocultamiento, y de alcanzar cada vez más coincidencias respecto a las lecciones que nos deja esta experiencia trágica".
Destacó que "debemos aprender de lo vivido y de lo sufrido. Esa va ser la manera de estar siempre alertas frente a los abusos contra la dignidad humana. Para que la memoria de tanto dolor y el recuerdo de quienes jamás olvidaremos, nunca más permita que el desprecio a los derechos humanos pueda imponerse. Para que esa memoria y ese recuerdo inspiren siempre a un Chile unido en el respeto a los derechos de las personas. Ponemos la primera piedra de este Museo no en cualquier día, en un día muy especial, cuando el mundo celebra los 60 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos".
La Mandataria subrayó que "tenemos la obligación de aprender de la historia. Algo hemos avanzado, pero debemos perseverar. Parte de este aprendizaje es que quien piensa distinto no es un enemigo a doblegar, sino un ser humano a respetar. Se ha consolidado la voluntad de ser coherentes en la acción por la realización progresiva del conjunto de los derechos humanos, mediante procedimientos que se derivan también de ese mismo marco ético compartido. Ello se ha traducido en la necesidad de desarrollar reformas económicas y sociales en un sentido de búsqueda de una mayor justicia social, pero a través de métodos estrictamente democráticos y con la adhesión de la mayoría ciudadana".
Expresó que "por todo ello, nuestro mejor homenaje a la memoria de tantos y tantas que sufrieron, de tantos y tantas que lucharon, es seguir trabajando día a día para que todos los chilenos tengan garantizados sus derechos esenciales. La recuperación de la democracia nos ha permitido durante las dos últimas décadas retomar la senda del progreso social, republicano y ciudadano. Ello significa que la noción de universalidad de los derechos humanos, que es el fundamento de la democracia, se traduzca en políticas que efectivamente reduzcan las desigualdades de poder, de riqueza y de oportunidades".
La Jefa de Estado relevó que "al poner la primera piedra del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, lo hacemos con la memoria de tanto sufrimiento que no podemos ni debemos olvidar y la exigencia de justicia a la que es imposible renunciar" y planteó además que cuando esta obra esté construida y las nuevas generaciones "puedan conocer sus colecciones, consultar sus archivos, se fortalecerá todavía más la voluntad nacional de que algo así nunca más vuelva a ocurrir. Recordaremos a todas las víctimas de la violencia. Se escuchará más fuerte que nunca nuestro Nunca Más".
Finalmente, la Mandataria remarcó que "sí, queridos compatriotas, nunca más el imperio de la crueldad y el atropello de las personas. Nunca más la persecución por razones ideológicas o políticas. Nunca más la tortura. Nunca más la criminalización de ciertos aparatos del Estado y la complicidad de otros. Reafirmemos hoy nuestro compromiso con la defensa consecuente de los derechos humanos en todo tiempo y en todo lugar, sin que importen la filiación de las víctimas o de los victimarios. Creo que ésta es la gran lección que debemos transmitir a nuestras generaciones".
Antecedentes del Museo
El Museo de la Memoria y los Derechos Humanos es una iniciativa que busca contar con un espacio arquitectónico adecuado para albergar -de acuerdo a criterios museográficos- los testimonios y la información organizada y catalogada sobre derechos humanos en Chile. El diseño y las obras de construcción de este espacio -que tendrá una superficie cercana a los 10.200 metros cuadrados-, contemplan una inversión de más de 11 mil 270 millones de pesos para el edificio del Museo, estacionamientos subterráneos, la Plaza de la Memoria y conexión subterránea al Metro Quinta Normal.
El edificio del Museo, cuya entrega está programada para noviembre de 2009, estará emplazado en calle Matucana esquina Catedral, sector aledaño al Metro Quinta Normal, enclavado en el circuito cultural Santiago-Poniente, zona históricamente consolidada con museos y centros culturales. Contará con una gran nave para exhibiciones, un área administrativa, de colecciones y archivos, una biblioteca y aulas para las labores pedagógicas. Dispondrá de espacios para actividades culturales y para la realización de cursos, seminarios, charlas o reuniones que permitan a agrupaciones de víctimas, organizaciones de derechos humanos y movimientos ciudadanos realizar diversas actividades vinculadas a los temas propios del Museo.
Durante la ceremonia, la Jefa de Estado firmó el pergamino recordatorio que señala "No podemos cambiar nuestro pasado. Solo nos queda aprender de lo vivido. Esa es nuestra oportunidad y nuestro desafío", el que depositó junto a la primera piedra del Museo, acompañada del Ministro de Obras Públicas, Sergio Bitar, y la asesora Presidencial para Políticas de Derechos Humanos, María Luisa Sepúlveda.
Fuente: www.presidencia.cl