| En el día de hoy, la 6ª Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago ha dispuesto suspender el juicio que se sigue a Augusto Pinochet, a solicitud de su defensa, teniendo en consideración que el ex dictador presenta un deterioro de su estado de salud asimilable a la locura o demencia. Así, y por esta vía, ha logrado sortear la difícil situación ante los tribunales de justicia, instancia en la cual enfrentaba cargos por la responsabilidad que le cabía por gravísimas violaciones a los derechos humanos. Pinochet logró eludir la justicia, y desde esa perspectiva, su defensa ha tenido éxito. Hay varias victorias, sin embargo, cuya significación es mucho más negativa que una honorable derrota. ¿Fue sólo un pretexto o efectivamente el ex dictador está francamente debilitado en su salud? Y si así fuere, ¿nuestros tribunales han actuado en casos equivalentes con la misma vara? Sin duda, que las legítimas dudas que los chilenos sienten ante esta resolución judicial, no se disiparán en el curso del tiempo, quedando clavado sobre la justicia chilena un gran signo de interrogación sobre si ha sido capaz o no de superar su triste trayectoria en el pasado reciente. Pinochet y su entorno deben sentirse satisfechos, lograron sortear un temporal más. Con todo, la historia registrará como un orgulloso general de nuestro Ejército, barrió con la tradición y el honor militar, y no fue capaz de enfrentar virilmente un juicio y defenderse de los cargos que se formularon. EQUIPO JURÍDICO DE FASIC Santiago, 9 de julio de 2001 |