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martes, 1 mayo 2001





Declaración pública de las hijas
del General Carlos Prats Gonzalez
y de Sofia Cuthbert Chiarleoni,
6 Octubre de 2000


Ante el trascendental fallo de la 2ª Sala de la Cámara Federal Argentina que ha determinado que el atentado en contra del general Carlos Prats y de su esposa Sofía Cuthbert es "un crimen de lesa humanidad" y por tanto imprescriptible e inamnistiable manifestamos lo siguiente:

Como hijas del general Carlos Prats y de Sofía Cuthbert tenemos un compromiso de vida que inexorablemente nos conduce a la justicia y a la verdad y no vacilaremos ni un instante en cumplir el compromiso que asumimos como familia el día 30 de septiembre de 1974.

En el proceso llevado por la jueza María Servini de Cubría no hay presunciones de culpabilidad sino pruebas categóricas e irrefutables de la participación de la DINA en este doble crimen y de la participación del Comandante en Jefe del Ejercito, dos generales, dos brigadieres generales y un capitán adscritos a la Dirección de Inteligencia Nacional, DINA, señores Augusto Pinochet Ugarte, Manuel Contreras Sepúlveda, Raúl Eduardo Iturriaga Neumann, José Zara Holguer, Pedro Espinoza Bravo y Armando Fernández Larios y de los agentes civiles de la DINA, Michael Townley, Mariana Callejas y Jorge Iturriaga Neumann.

Todos estos agentes de la Dina obedecían las ordenes que emanaban directamente del general Augusto Pinochet, que era el superior jerárquico en dicho organismo de inteligencia militar.

La asociación ilícita criminal que formaban dichos oficiales en conjunto con personal civil adscrito a la DINA también está probada en el proceso y todos y cada uno de ellos deberá responder judicialmente por la responsabilidad que le corresponde en la planificación, ejecución y autoría intelectual de este atentado.

Cabe hacer notar que ninguno de los inculpados por este crimen de terrorismo internacional, que violó la soberanía territorial de un país hermano y que afectó la imagen de ambas naciones, ha alegado inocencia y sólo se han limitado a invocar la prescripción de la acción penal para eludir la acción de la justicia transandina.

Agotaremos todas las instancias legales, incluida las solicitudes de extradición de todos los inculpados para llevar ante los tribunales argentinos a todos los involucrados en este doble asesinato y esta vez tendrán que cruzar la cordillera con sus identidades verdaderas y no utilizando pasaportes falsificados como ocurrió en septiembre de 1974.

Nos entristece presenciar como la justicia tiene que traspasar los limites de una institución permanente de la República para perseguir a oficiales de alta graduación del Ejercito de Chile que tienen responsabilidad en la planificación y ejecución de este atentado.

Todo oficial sabe que la estructura de la institución castrense reposa en conceptos valoricos que le dan trascendencia temporal y tanto el general Augusto Pinochet como los subordinados que actuaron en este crimen transgredieron y violentaron los conceptos de lealtad y de honor militar al participar como autores intelectuales, cómplices o encubridores en el asesinato de un ex Comandante en Jefe de la institución.

El general Augusto Pinochet tiene una responsabilidad directa en el acto de terrorismo internacional que costo la vida nuestros padres y tendrá que responder no solo ante la justicia Argentina por el crimen de dos seres humanos sino también ante el Ejercito de Chile por participar en el atentado en contra de un ex superior jerárquico, general de la República y que además lo antecedió en el más alto cargo institucional como Comandante en Jefe del Ejercito.

Abrigamos la esperanza de que la institución no guardará silencio ante esta transgresión violenta, artera y cobarde de los principios básicos que todo oficial debe respetar: la Lealtad y el Honor Militar.

Santiago, 6 de Octubre de 2000