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Jueves, 13 de Marzo de 2008




Pastor Eduardo Cid Cortes.

“Yo jamás he visto ojos o gestos de venganza en los familiares de los detenidos desaparecidos”

El pastor Eduardo Cid lleva veinte años de pastorado y actualmente esta a cargo de la Primera Iglesia Wesleyana de Santiago en la comuna de San Miguel.

Fue, hasta marzo del 2007, secretario para la región andina del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI) y actualmente es Presidente de la Confraternidad Cristiana de Iglesias. También integra el Comité Ejecutivo de la mesa ampliada UNE-CHILE que -según nos dice- “es una mesa que reúne a la mayor parte del mundo evangélico” en nuestro país.

Durante 10 años trabajó en FASIC donde estuvo a cargo de las relaciones ecuménicas, del acompañamiento pastoral, con el tema de migraciones y refugiados. También participa activamente del equipo editorial de la Revista Correo FASIC que usted tiene en sus manos.

En el plano familiar, Eduardo Cid Cortes, pronto va a cumplir 30 años de matriminio con Ximena Sepúlveda. Tienen tres hijos: Daniel, Sarita y Rayen, y dos nietos: se siente feliz y orgulloso de su familia. Se siente muy agradecido por las oportunidades que le ha dado la vida.

“Si debo agradecer por lo que soy, es a mis papás. Una de las cosas que mi mamá siempre me enseño es que, aunque llegara a los mas alto, siempre debía ser una persona humilde, siempre debía ser una persona servicial. Por otro lado, esta el tema de mi iglesia que me ha enseñado valores profundos y que espero jamás defraudar ni a mi iglesia ni a Dios. En tercer lugar esta mi familia y mi trabajo. Yo fui durante 24 ó 26 años operario de una empresa, fui un obrero, hasta que me accidente de la columna, para luego ser pastor”.

Por sus responsabilidades en FASIC conoce mucho de derechos humanos por eso quisimos conocer sus impresiones del momento en esta materia.

- Primero, ¿Desde el punto de vista evangélico tienen importancia o no los derechos humanos?
- Creo que, fundamentalmente, cuando uno parte reflexionando, a la luz de la Biblia, uno se da cuenta de la importancia que tienen los derechos humanos. Uno descubre que uno de los hechos fundamentales que Dios nos deja, como herencia, desde el mismo antiguo testamento y pasando por todas las sagradas escrituras, es el preocuparnos por el prójimo. Por eso si uno compara un texto bíblico con un texto de la Declaración Universal hay una ligazón tan fuerte que para toda persona que se diga ser cristiana ese debe ser su eje fundamental.

- Pero no todos los cristianos entienden este vínculo…
- Lamentablemente no todos entienden la labor que debe hacer cada hombre y cada mujer que ha dicho o asumido ser cristiano a la luz de la fe. Yo creo que los derechos humanos son fundamentales ayer, hoy y mañana, aún habiendo experimentado todo lo que pasó en nuestro país con mayor razón se hace cada día más latente el preocuparse por el otro, por la otra, entendiendo que todo lo que le pase a mi hermano a mi hermana, todo lo que le pase a mi prójimo debe ser también una preocupación mía.

Usted pidió en la catedral, cuando asumió la Presidenta Bachelet, que mejorara la relación de los trabajadores con los empresarios ¿Se ha avanzado en esta situación?
- Esa es una tarea pendiente todavía. Es cosa de mirar en cuánto esta el sueldo mínimo. No es posible todavía que en nuestro país un 10% de la población se lleven el 80% de las ganancias de nuestro país y el 80% solamente se lleve el 20%. Eso me parece de una injusticia que no tiene nombre. Yo creo, en todo caso, que es posible ser buen empresario y buen cristiano y ser coherentes. Cuando uno ora porque haya justicia entre lo que gana un empresario y un trabajador, no voy a decir que ganen lo mismo, pero si que los sueldos sean para vivir dignamente. Por eso estoy de acuerdo con el tema del sueldo ético que no es otra cosa que la voz del pueblo que se expresa mediante la iglesia.

- En el caso de las violaciones a los derechos humanos sigue existiendo la impresión que se avance muy lento…
- Lamentablemente es así. Han pasado 18 años y todavía hay muchísimos casos pendientes. No tenemos tampoco que olvidar o ser ingenuos que cuando estuvo vivo Pinochet hubo mucha gente que guardo silencio y que quizás muchos documentos desaparecieron y quizás ya muchas personas jamás van a aparecer. Pero yo abrigo la esperanza de que las personas y militares que todavía tengan información tengan esa capacidad e hidalguía de decir esto fue lo que sucedió en tal o cual lugar. Eso, vuelvo a reiterar, va a traer la paz, la tranquilidad. No sólo a los familiares sino a nuestro país.

- ¿Qué otros gestos cree usted que debe dar el Ejército?
- El servicio militar todavía es obligatorio. Yo creo que un gesto noble de las FF.AA. sería optar por el Servicio Militar voluntario porque hoy día hay un alto porcentaje de jóvenes que no están ni ahí, como dicen, en hacer el Servicio Militar y más que beneficiarlos muchas veces los perjudica. El tema de la guerra y el tema del matar, eso no se olvida ni se pasa y se queda en el ser humano y eso lo corrompe y no me cabe la menor duda…

Es cuestión que miremos algunos hechos en que aparecen carabineros o militares en hechos de sangre. Tenemos hoy día a un señor que mató a su hija y al pololo de su hija, un carabinero jubilado. Ella estaba estudiando derecho. Ahí tenemos a un ex funcionario policial que a su hija, a su propia hija, es capaz de dispararle. También espero que se termine con el 10% del erario nacional que sacan del cobre para el gasto militar.

- Pareciera ser que el Ejército sigue siendo muy Pinochestista, muy prusiano todavía…
- El Ejército como buen heredero prusiano, sin dejar a un lado la armada, la aviación, como carabineros; todavía guardan mucho de esa herencia del gobierno militar. A veces se sienten, no sólo los dueños de la verdad sino también los dueños de la justicia y accionan de acuerdo a su propia actitud militar olvidándose que hoy día ya no dependen de ellos mismos sino del Estado que es civil y además es laico. Y en ese contexto, me da la impresión, que este ha sido un proceso lento...

- Pastor, hay mucha gente que siente insatisfacción de la democracia que hay en el país ¿Cómo la evalúa usted?
- Una de las cosas que uno aprende cuando decide ser seguidor de Dios es que uno debe hablar con transparencia y no con intereses creados. Desde esa perspectiva cuando hablábamos que la Alegría ya viene muchos estábamos felices porque pensábamos que iba a haber un cambio sostenido hacia una democracia que uno conoció hasta 1973. Lamentablemente eso no ha sucedido así. Lamentablemente somos parte de un modelo de globalización, un modelo económico, que a nosotros los chilenos nos ha jugado en contra. Para el extranjero nosotros estamos prácticamente en la panacea pero quienes vivimos en Chile nos damos cuenta que eso no es tan así. Me parece que los gobiernos de la concertación no han tenido toda la preocupación que gran parte del pueblo quisiera.

- Actualmente el tema Mapuche esta en el tapete del mundo de los derechos humanos ¿Ha habido discriminación con ellos?
- A mi no me cabe duda de que si ha habido discriminación. Nosotros siempre hablamos que los evangélicos fuimos discriminados que fuimos considerados casi como de segunda clase pero también los pueblos originarios han sido históricamente discriminados. No tenemos que ser muy inteligentes para no haber leído, al menos una vez en la vida, un libro sobre las posiciones que tenían los pueblos originarios en nuestro país. Ellos jamás sintieron que la tierra fuera de ellos y quienes se hicieron dueños de ella fueron quienes venían con el poder, con el dinero encima. Chile tiene una deuda histórica con los pueblos originarios de nuestro país sean mapuches, sean aymaras.

Respeto a la decisión de esta dama que realiza una huelga de hambre espero que el gobierno tome cartas en el asunto y busque soluciones. No sólo a los presos sino a los que viven la discriminación territorial.

- Pareciera que el tema de derechos humanos ya no cuenta con todo el apoyo que existía antes. FASIC, CODEPU, prácticamente han reducido toda su capacidad de defensa de los derechos humanos por falta de financiamiento ¿Qué piensa de esto?
- Me da mucho dolor porque me da la impresión que en ese aspecto la dictadura militar tuvo éxito en atomizar a los chilenos y a los partidos políticos. Los que se han sacado la mugre por generar espacios para atender a aquel que sufrió, a aquel que tuvo familiares detenidos desaparecidos, y hoy pareciera que no tienen valor espacios como FASIC para el Estado ni para el gobierno. Sabiendo que todavía queda tanto por sanar en nuestro país.

- Con todo lo que ha pasado ¿La Memoria sigue siendo un deber?
- Voy a graficar esto con un hecho que viví en Alemania donde fui a participar en una oportunidad de la Iglesia Evangélica Alemana. En esa oportunidad había una exposición y me encuentro gratamente con una muestra de la segunda guerra mundial y específicamente del tema de la tiranía de Hitler. Había muchos elementos visuales. Allá a los estudiantes le enseñan eso pero no por torturarlos ni ser masoquistas sino para que ellos entiendan cuán grabe es hacer al mal a otros. Cuán grabe se transforma el poder cuando una persona no sabe asumirlo y que otros por pensar diferente son enemigos. Entonces, en ese contexto, la memoria y que haya un lugar donde ojala todos los chilenos tengamos la oportunidad de visitar lo que ha pasado en nuestro país va a ser muy importante de manera que en 30 ó 40 años más quienes estén en el gobierno, en la política, tengan muy claro lo que paso y cuál fue el resultado de todo eso.

- De los testimonios que ha escuchado Usted ¿De cuál se ha acuerda? ¿Cuál nos puede dejar una enseñanza?
- Uno de los que tengo en la retina es el caso de los familiares de las víctimas de Lonquen ya que participé de varias liturgias en memoria de ellos. Cuando uno participa en las liturgias en el cementerio o en el lugar donde presumiblemente estuvieron los restos de los detenidos desaparecidos uno experimenta el dolor que vivió la gente pero también la esperanza de encontrar justicia. Por eso, cuando yo escucho que esto se debe terminar y cuando escucho que la gente sigue odiando y quiere venganza me doy cuenta de que quienes emiten esas frases, esos pensamientos, están tan lejos de la realidad y desconocer a tan grado esos hechos, que si vivieran esos momentos, se darían cuenta que lo único que espera esa gente es justicia. Decir estos son los restos de mi papá, de mi hermano, y finalmente lo vamos a poner en un lugar dispuestos para que ellos descansen. Yo jamás he visto ojos o gestos de venganza en los familiares de los detenidos desaparecidos o de los ejecutados políticos sino más bien gestos y actitud de esperanza.

Comunicaciones FASIC