Patio 29
SARA CARRASCO: “LOS FAMILIARES ESTÁN VIVIENDO TODO ESTO CON RABIA E IMPOTENCIA”
Después del remezón psicológico que causó la información de identificaciones erróneas en el Patio 29. Profesionales de diversos organismos de DD.HH, entre ellos FASIC, acompañan y prestan ayuda a las familias que se han visto afectadas. La angustia de perder por segunda vez a sus seres queridos y que en muchos de los casos podría ser definitivo, es una constante
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“Con mucho dolor hemos recibido la noticia que de un total de 96 víctimas detenidas desaparecidas y ejecutados políticos del patio 29, 48 identificaciones estaban erradas. Además, 37 de esas familias hoy no pueden asegurar que es su ser querido”. Estas fueron las palabras que emitió a la opinión pública, Lorena Pizarro, presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos la noche del 21 de abril, día en que fueron notificados de la errónea identificación de 48 osamentas encontradas en las fosas comunes del Patio 29 del Cementerio General. Palabras que dan muestra del dolor y la impotencia con la que los familiares de estas víctimas reaccionaron cuando se destapó la olla.
El trauma por las muertes, apenas enfrentado con los entierros y el duelo que sobrevino casi 30 años después del golpe militar, revivió ese día de abril y no se sabe hasta cuando los acompañará. Pese a que las autoridades presidenciales competentes anunciaron que las nuevas identificaciones estarán en un plazo mínimo de un año, la angustia y desconfianza están latente en los familiares.
Muchas madres y también padres han muerto pensando en que finalmente dieron justa sepultura a sus hijos. Pero hay otros- que no corrieron esa suerte- hubiesen preferido nunca haber conocido la noticia. Así lo han podido evidenciar, un grupo de profesionales de FASIC, que desde mediados del mes de mayo y a petición del Gobierno, trabajan con familias de Paine y Lonquén que se han visto afectadas por las irregularidades al interior del Servicio Médico Legal. Ayuda que se extiende también a todos aquellos familiares en que la víctima tuvo resultado de muerte, pues con lo sucedido en el patio 29 la reutraumatización se ha hecho generalizada.
Sara Carrasco y Carola Núñez, Asistente Social y psicóloga respectivamente, son parte del equipo de FASIC. Ambas nos hablaron de la situación en la que se encuentran estas personas y el drama que viven a diario.
Carrasco acompaña nuevamente a las familias, pues cuando trabajó en la Corporación de Reparación y Reconciliación a principios de los años 90, le tocó presenciar las primeras identificaciones que se dieron en ese periodo. Un acompañamiento que perdura hasta hoy.
Según el trabajo que han realizado con estas familias. ¿Cuáles son los principales problemas que presentan?
CN: Es bien dramática la situación, uno lo ve por ejemplo en los hijos de las víctimas. Muchos de ellos cuando ocurrieron los hechos y desapariciones tenían entre 6 y 7 años y que actualmente son personas de mayores de 30. Pareciera que por primera vez toman el real peso al tema y lo impactante y lamentable es que es a través las identificaciones erróneas. El remezón ha sido mucho más grande, ya que el tema de las desapariciones y ejecuciones y todo lo que ocurría en esos años, era no tocado o comentado al interior de las familias, era una temática cerrada. Esta situación produjo graves daños al entorno familiar, provocó separaciones, quiebres. Muchas mujeres nunca más volvieron a rehacer su vida por la perdida de sus esposos. Lo mismo ocurre con quienes perdieron a sus padres, no se emparejaron y no tuvieron hijos por destinar su tiempo en buscar a sus seres queridos.
S.C: Otro aspecto importantes es que muchas de las personas que vemos actualmente no había tenido atención terapéutica, trabajaron un tiempo con personal de la Vicaría de la Solidaridad, pero por lo que nosotros hemos podido recoger, la atención clínica que ellos necesitaban no la tuvieron. Por su puesto que hay responsabilidades compartidas, Gobierno y los Organismos de DD.HH por un lado y las mismas personas, por el otro. Hay mucho desconocimiento de parte de las víctimas y por el hecho de vivir en zonas rurales hace que todo sea menos accesible.
Hay mucha gente que por las evaluaciones que hemos hecho en estos dos meses de trabajo, que va a necesitar tratamiento siquiátrico, por que los traumas y daños provocados son muy grandes.
Han pasado meses desde que se confirmó la noticia de las osamentas erróneas ¿Qué creen ustedes que ha sido lo peor para estas personas: ver desaparecer nuevamente a sus familiares o que la información que al parecer era un “secreto a voces” no se haya hecho pública desde un comienzo?
S.C: Todo esto va a llevar a un tiempo prolongado y eso provoca mucha angustia a los familiares, sobre todo a quienes son más ancianos. Ahora si bien ellos (familiares) están consientes que de parte del Gobierno se están poniendo todos los esfuerzos y recursos para tratar de agilizar esto y llevarlo a buen término, lo que le angustia es el tiempo. Ellos están viviendo toda esta situación con rabia e impotencia, y realmente no es para menos, si se les desaparece el familiar, pasan muchos años para ubicarlos, los cuerpos los exhuman luego todo el proceso de identificación y de entrega y con ello el duelo respectivo y ahora les dicen que los cuerpos que eran no los son. Y empiezan a vivir todo el proceso de incertidumbre de nuevo mientras todo el tiempo que demore la acreditación del SML y con el riesgo de que no todos los cuerpos puedan ser identificados finalmente.
Precisamente María Luisa Sepúlveda ha señalado que las probabilidades de que existan cuerpos que no se puedan reconocer son altas. ¿Ese es un tema asumido por los familiares?
S.C: Pero claro, el tema se ha conversado y se ha sido muy sinceros con los familiares. Es un tema que no es ninguna infidencia, sino más bien es ser realistas. Es un poco lo que plateaba el tanatólogo Cristián Orrego, cuando se suscita todo el problema y es que en las primeras identificaciones hubo errores tales que imposibiliten la totalidad de las identificaciones y tiene que ver con los procedimientos que se utilizaron previamente.
C.M: Ese es quizás uno de los temas más preocupantes y angustiantes para las familias. El miedo de volver a cero y que se les diga que su familiar no lo es, es una constante.
Más allá del tema de las responsabilidades políticas, cree usted que en estos errores hubo malas intenciones?
S.C: Mi opinión es que en las primeras identificaciones hay errores, pero no creo que sean de la magnitud que se han dicho y eso lo digo por que yo previemanete acompañé y viví junto a los familiares las entregas de cuerpos en el Patio 29 y se hizo un trabajo serio y de mucho respeto./
FASIC, al igual que ILAS, CINTRAS y CODEPU seguirán prestando ayuda a estas familias. Apoyo que según estaba estipulado finalizaría en diciembre del 2006, pero por la demora que se producirá en las identificaciones, es posible que se extienda por todo el 2007.
Comunicaciones FASIC