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Viernes, 09 de Noviembre de 2007




“La verdad compartida en un espacio abierto”

El interés fundamental al crear un museo es mostrar archivos, testimonios, documentos audiovisuales, entre otros. La finalidad es recuperar y elaborar memorias subalternas con el objetivo amplio de que nunca más en Chile vuelvan a suceder estas violaciones a los Derechos Humanos.

Foto: Memoriando.com

Los gobiernos chilenos de una u otra manera han sido progresistas y para que el progreso sea el norte, hay que contar con ciudadanos que no estén habituados a realizar el ejercicio de recordar.

La "desmemoria" ha sido una constante en nuestro país. Nos olvidamos, o no queremos saber de las grandes matanzas de nuestra joven república y al parecernos así -estable políticamente nuestro país- cultivamos el orgullo de ser distintos al resto de América latina.

Olvidamos que entramos al s. XX con una guerra civil, olvidamos el desorden y la inestabilidad política, de sus cuatro primeras décadas; olvidamos la proscripción de los comunistas y el campo de concentración de Pisagua y así llegamos a ese corto período de la vía chilena hacia el socialismo que fue el gobierno del Presidente S. Allende.

Hoy, nuevamente el problema es, que se trata de “olvidar” el largo período de Terrorismo de Estado vividos entre el 11 de septiembre de 1973 y la “transición a la democracia”. Algunos historiadores han llegado a decir que al crear un Museo de la Memoria (1) “sin un directorio paritario, este lugar quedará en manos revanchistas y sectarias. No será más que una exhibición de venganza y odio”(2).

Por una parte venganza no es lo mismo que justicia, aquella es una satisfacción personal o grupal que se basa en el agravio o daño recibido, sin tener un juicio competente. Pero este no es el tema que nos convoca.

El interés fundamental al crear un museo es mostrar archivos, testimonios, documentos audiovisuales, entre otros. La finalidad es recuperar y elaborar memorias subalternas con el objetivo amplio de que nunca más en Chile vuelvan a suceder estas violaciones a los Derechos Humanos.

La memoria de los “vencidos” en nuestro pasado reciente es de crucial importancia ya que no hemos alcanzado un consenso respecto a lo vivido, y nuestros jóvenes están cargados de memorias subjetivas trasmitidas por sus respectivos medios, y sacar a la luz reflexiones sobre estos hechos es una “terapia social” que mucho nos hace falta.

Se trata también de analizar y llegar a comprender qué consecuencias políticas tiene pasar de una concepción vertical y bipolar propia del siglo pasado a otra descentrada y multideterminada en las relaciones sociopolíticas propias de las democracias occidentales actuales.

Por Rosa Iribarren, Licenciada en Filosofía. Encargada de Documentación y Archivos FASIC


1. Pdta. Michelle Bachelet, en discurso 21.05.07 expresa el deseo de dejar inaugurado este museo al término de su mandato.
2. Gonzalo Rojas Sánchez, Historiador P.U.C.