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Día internacional del Refugiado
LAS DOS CARAS DETRÁS DEL REFUGIO
Celebramos junto a refugiados beneficiados de PROSIR su día internacional. Fuimos testigos de la alegría y picardía de un grupo de personas que son mayoritariamente de Colombia y vimos también la pena y angustia que se esconde detrás de sus rostros.
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Son las 2 de la tarde del viernes 20 de junio y el ajetreo ya se puede sentir en dependencias de FASIC. No es un día normal, al menos para quienes no son chilenos y forman parte de los más de 1600 refugiados registrados en Chile. Se celebra una fecha no indiferente para ellos y que a diferencia de un día cualquiera les recuerda con más fuerza el no estar en su patria, muchos sin sus familias y a otros, hechos violentos que han marcado su vida para siempre.
El ajetreo es normal entonces, en dos horas más comenzará el festejo, o más bien la conmemoración de la fecha. Está organizada una jornada cultural con comidas, bailes y música típica. Todo es parte del Programa de Servicio para Refugiados (PROSIR) de La Iglesia Metodista, Servicio Mundial de Iglesias y de FASIC. Una celebración que de manera paralela se realiza en Arica y que además coincide con que muy pronto el Programa cumplirá un año de existencia.
Las mismas personas y familias beneficiadas por PROSIR, prepararon las comidas típicas de sus países de origen que en su mayoría son de Colombia, otros en menos cantidad del Perú y sólo una familia es del Congo, Sudáfrica. En total 20 son las personas y/o grupos beneficiados por el Programa.
Platos y ollas iban y venían, ingrediente de aquí para allá. Mientras un par de niños muy traviesos jugaban en recepción. Todo listo para comenzar la jornada. Sólo faltaban lo más importante: las personas invitadas, que al igual que buenos chilenos, llegaban impuntual a la cita.
Media hora más tarde comenzaba la jornada conmemorativa. Elizabeth San Martín, asistente social de PROSIR daba la bienvenida a una decena de asistentes que más tarde triplicaría su número. Se entonó la canción nacional de Colombia y Chile, respectivamente y luego de los discursos y testimonios se vino lo mejor. Probar y degustar los sabores de Colombia: arepas, patacones, cocadas y beber la cerveza y ron de esa tierra, junto con la refrescante agua de panela. Las infaltables empanadas de pino y el vino chileno jugaron de local.
El ritmo lo puso una pareja de bailarines que danzaban al son de la cumbia colombiana
La jornada llegaba a su fin, faltaban minutos para las 7 de la tarde. Los ánimos y las risas comenzaban a decaer. Los invitados, debían regresar a sus hogares provisorios en muchos casos.
Antes de que eso ocurriera, me entró la inquietud de ver que realidad había detrás de esas caras alegres, gozadoras y muy livianas. Al conversar con algunos de ellos me pude percatar de las dos caras del refugio. Por un lado está la rabia, molestia y discriminación que sienten algunos, en especial quienes están en Chile acompañando a sus parejas, esposos o familia. Como es el caso de Carmen Gatica de 33 años, quien tuvo que dejar hace tres años su Colombia para acompañar a su marido.
La otra cara de este refugio lo ejemplifica don Guillermo, quien hace seis años que no ve a su esposa e hijos. Por problemas serios que tuvo en Colombia tuvo que huir y vivir dos años en Ecuador y luego llegó a Chile. Acá dice él, ha logrado encontrar parte de la tranquilidad que las guerrillas le arrebataron. Se siente bien, protegido y acostumbrado a la cultura chilena.
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Arica ciudad de integración
En el norte del país, en Arica, las celebraciones estuvieron centradas en la realización de un Foro panel titulado "Arica Ciudad de Integración", el cual tuvo como objetivo sensibilizar a la comunidad ariqueña sobre los refugiados y sus familias.
En la inauguración de la jornada participaron como oradores el Intendente (s) Luis Gutierrez Torres, el Vicario de la Pastoral Social de la ciudad, Federeico Soto y Claudio González Urbina, Secretario Ejecutivo de FASIC.
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Como panelistas del Foro participaron representantes de organismos y entidades estatales relacionados directamente con la problemática, entre ellas: la Pastoral Social, la Gobernación e Intendencia, así como también la Municipalidad de Arica. Todos coincidieron en que aún queda mucho trabajo por hacer y que las necesidades para estas personas de parte del Estado son mayores. Plantearon la urgencia de implementar una Ley de Refugio y mayor sensibilidad por parte de la ciudadanía, pues según datos entregados en el encuentro, existe un alto grado de ignorancia de la problemática en la población.
Posteriormente, se realizó un encuentro festivo y testimonial con las familias de refugiados que viven en la ciudad nortina.
Refugiados: un nuevo fenómeno
El movimiento migratorio y los refugiados en América latina y el mundo han aumentado considerablemente en los últimos años. De esa realidad no se escapa nuestro país que en las últimas dos décadas ha pasado a convertirse en un lugar de recepción considerablemente mayor.
El fenómeno con el correr de los años ha cambiado de forma y fondo. Si antes se caracterizaba por una presencia en el país de colonias europeas y árabes, ahora, la presencia corresponde a personas o grupos de la región que alcanza un 68% del total de población extranjera instalada en el país.
De un total de 1.631 refugiados registrados en Chile 1.172 corresponden a ciudadanos colombianos. Una cifra alta que si bien aún no ha desplazado al movimiento peruano constituye un nuevo fenómeno que preocupa a quienes trabajan la temática y que denominan “crisis humanitaria”
A nivel mundial
La oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur). En su informe anual evidenció que la tendencia a la baja que el número de refugiados y desplazados en el mundo había experimentado en los últimos años simplemente se quebró, alcanzando niveles récords en 2007.
El estudio de revela que los refugiados en el mundo son 37 millones 400 mil personas, de los cuales 31 millones 700 mil de esas personas necesitan con urgencia asistencia y protección. Hasta fines de 2007 había 11 millones 400 mil refugiados fuera de sus países y otros 26 millones de personas desplazadas dentro de sus naciones por conflictos o persecución. En 2006 eran 9,9 millones los que buscaron refugio fuera de las fronteras de sus países, mientras que los que lo hicieron en sus naciones eran 24,2 millones. Los conflictos desde Afganistán e Irak hasta Colombia aparecen mencionados en el informe de Acnur como los que causan los mayores flujos migratorios.
PROSIR: ayudando a la integración
Con el fin de dar asistencia y protección a quienes constituyen un nuevo movimiento migratorio, la Iglesia Metodista de Chile, el Servicio Mundial de Iglesias y FASIC crean en agosto del 2007 el Programa de Servicio de Integración (PROSIR), que beneficia a refugiados asentados en el país.
El objetivo de la iniciativa es brindar protección física, legal y psicológica a refugiados. Del mismo modo, según cuenta Juan Salazar coordinador de PROSIR y del Programa de Migraciones de FASIC, se busca entregar orientación de los deberes y derechos de estas personas y responsabilidad de los organismos que proporcionan servicios en el proceso de orientación.
Hasta la fecha cerca de 20 personas se han visto beneficiadas, principalmente personas o grupos familiares de Colombia, Perú y de Africa
Para tales objetivos la comunidad civil y eclesial han asumido un rol fundamental en todo lo que significa la integración de estas personas a la sociedad chilena. Se han realizado campañas de sensibilización con en fin de que otras instancias se sumen y participen del acompañamiento a los cientos de refugiados que actualmente hay en el país. Se les ha otorgado capacitación, orientación para proyectos laborales; se les ha ayudado a base de donaciones de particulares enseres básicos para la conformación de sus hogares en el país y vestimenta apropiada para los meses de invierno.