Actualizado :
Martes, 09 de Septiembre de 2008




A un año de gestión

PROSIR da a conocer realidad de refugiados

Organismos vinculados con la defensa y promoción de los derechos de migrantes y refugiados en el país, entre ellos el Departamento de Extranjería del Ministerio del Interior, valoraron y destacaron labor realizada por PROSIR, tras conoces balance de la instancia.

Con el objeto de dar a conocer su trabajo, avances y propuestas-  a un año de su creación-  el Programa de Servicio e Integración para Refugiados (PROSIR) convocó a diversos actores sociales vinculados con la temática para mostrar mediante cifras y estadísticas la condición en la que viven decenas de refugiados beneficiados en el país.

El encuentro realizado el pasado jueves 14 de agosto en dependencias de FASIC, contó con la asistencia de representantes del Departamento de Extranjería del Ministerio del Interior, de ACNUR y de la Vicaria Pastoral Social.

De acuerdo a los resultados dados a conocer se atendieron a un total de 63 personas, entre agosto del 2007 y julio del 2008. Corresponde a 20 casos entre personas y grupos familiares de los cuales 14 son de Arica y 6 de Santiago. 21 mujeres, 14 hombres y 25 niños.

El tipo de ayuda más común entregada a estas personas desde el Programa ha sido: Aportes de subsistencia, capital de trabajo becas para educación de hijos menores.

La asistencia laboral ha sido el aporte más importante según Juan Salazar, coordinador de PROSIR. Al momento de ingresar al Programa 22 personas se encontraban sin empleo, cifra que se redujo a 4 tras cumplir el año de gestión. Esta asistencia consistió básicamente en orientación para buscar una fuente laboral y capacitación para microemprendimiento.

Si bien en un comienzo la asistencia psicológica y siquiátrica no estaba considerada dentro del proyecto de PROSIR, una vez conocidos los casos se debió derivar a varios de los beneficiados a terapias. Esto debido a los traumas vividos en sus países de origen, por la angustia que le genera a muchos el  estar lejos de sus familias,  y por que al cumplir dos años de refugio temporal, vuelven  reabrir traumas no tratados generados por los tiempos de esperas y el miedo de ser expulsados del país. La ayuda también contempla asesoramiento para trámites legales y contención afectiva.

Esto último es a causa del desconocimiento que existe en la población refugiada y migrante. Gabriela Saavedra Departamento de Extranjería del Ministerio del Interior, fue enfática en aclarar que la “condición de refugiados” que tienen estas personas no la pierden al cumplirse los dos años de refugio temporal y que la espera es sólo para la renovación de la visa, que implica tramites administrativos que se deben seguir y que en ningún caso pierden su condición.

La precariedad y malas condiciones en las que viven en Chile es otro aspecto que llamó la atención de los presentes. Un número no menor de estas personas ( 3 familias) viven en condición de extrema pobreza, a pesar de llevar más de dos años en el país.

Para Daniel Tawrycky de ACNUR “esta situación es de extrema gravedad, es realmente preocupante, pues el Programa Puente - en el que están reconocidos algunas familias- es para personas que están en extrema pobreza, entonces esto habla de la precaria situación en la que viven estas personas y de la atención que requieren y del trabajo persistente que se debe seguir realizando”, sostuvo.     

A la hora de las evaluaciones, Claudio González, Secretario Ejecutivo de FASIC, una de las entidades pertenecientes a PROSIR, se mostró satisfecho con la labor que ha realizado el Programa. Dijo estar consciente que el número de beneficiado es bajo, pero agregó que se ha preferido así para asegurar que estas personas tengan una ayuda adecuada.

“Cuando comenzamos con PROSIR se pensó en un comienzo como un Programa que entregara ayuda más externa,  pero con el tiempo fuimos  variando en la manera de actuar y se le fue dando un énfasis más comunitario, en donde la misma ciudadanía participara de manera voluntaria”, señaló González.

Pese a ello, en el año de gestión, sólo 10 personas han trabajado de manera voluntaria, entre contadores, asistentes sociales y un periodista. En ese sentido algunas universidades han jugado un papel importante, entre ellas la Universidades Academia de Humanismo Cristiano y Alberto Hurtado, con ésta última se firmará próximamente un  convenio para extender las redes de asistencias a esta población.

 Comunicaciones FASIC