Comunicaciones FASIC

 



















Actualizado :
Martes, 08 de Junio de 2010




Declaración sobre dichos del embajador Otero

El 6 de junio en curso en el diario Clarín de Buenos Aires, se publicó una entrevista al actual embajador de Chile en Argentina, señor Miguel Otero Lathrop, en la que el mencionado diplomático emite algunas opiniones que merecen ser observadas:

1.- Resulta revelador que dicho personero siga utilizando el eufemismo de “pronunciamiento militar” para referirse al golpe militar dado en Chile el 11 de septiembre de 1973 a fin de derrocar al presidente constitucional de la época, don Salvador Allende Gossen. Con ello no hace sino demostrar que a pesar del tiempo transcurrido y la verdad histórica establecida, no ha cambiado ni un ápice su visión y adscripción a dicho régimen de facto al cual intenta justificar.

2.- No resulta creíble su alegada ignorancia respecto a hechos históricos conocidos y reconocidos sobre la intervención de Estados Unidos de Norteamérica en el golpe militar en referencia, menos aún tratándose de una persona que ocupó cargos políticos relevantes y que hoy nos representa ante un país hermano.

3.- Cuando ya en nuestro país no se discute que las violaciones a los Derechos Humanos en Chile durante la dictadura militar fueron una política de Estado destinada a perseguir a los opositores del régimen, el señor Otero sigue afirmando la insostenible  excusa de que aquellos fueron excesos lo que, al parecer, justifica como un mal menor que permitió evitar que Chile fuera hoy  otra Cuba, por cierto otra falsificación histórica.

4.- Detrás de todas esas explicaciones, se esconde el verdadero Otero; ese que apoyó y apoya en cuerpo y alma a la dictadura; ese que no dudó en ser abogado de los carabineros en el caso “Degollados”; ese que vivió tranquilo, feliz y satisfecho mientras que una inmensa cantidad de chilenos vivían con miedo y sin que sus derechos fundamentales fueran respetados.

5.- Lamentamos profundamente que el Presidente Piñera lo haya designado como su embajador ante el gobierno argentino y su pueblo. Es una vergüenza para los chilenos que un personaje así nos represente en el extranjero y una afrenta para nuestros hermanos argentinos el tener que soportarlo.

Rectoría

Universidad Academia de Humanismo Cristiano

Santiago, 7 de junio de 2010

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DECLARACIÓN PÚBLICA

Casa de Memoria José Domingo Cañas.



Santiago, 7 de junio de 2010

En relación a las declaraciones efectuadas por el embajador de Chile en Argentina, Rafael Otero, quien afirmó: “La mayor parte de Chile no sintió la dictadura. Al contrario, se sintió aliviada“, la Fundación José Domingo Cañas 1367, declara:

1.- Condenamos enérgicamente sus dichos a un medio argentino, más aún considerando su calidad de embajador ante una nación hermana, pues ello implica desconocer una realidad histórica con cientos de miles de exiliados, miles de muertos y otros tantos que sufrieron prisión política y tortura. También atenta, considerando su profesión de hombre de leyes, contra verdades jurídicas establecidas por el Estado chileno en los informes Rettig y Valech que así las califica.

2.- En el afán de reescribir la historia por el Señor Otero, no sólo descalifica a los defensores de derechos humanos sino también coloca en un mismo plano a víctimas y criminales e intenta justificar las atroces violaciones cometidas a partir de la ridícula y obsoleta tesis de “excesos” no institucionales. Por el contrario, hasta un ex comandante en jefe del ejército reconoció en su momento que las violaciones a los derechos humanos fue una política de Estado.

3.- Las declaraciones del Señor Otero constituyen claramente las de un militante de Renovación Nacional y del sector político que vio amenazados sus privilegios con el proceso de la Unidad Popular, evidenciando tanto una supina ignorancia de la historia del país como una posición ideológica, junto con una violencia discursiva que encubre y desvirtúa los hechos.

4.- Por todo lo anterior, el Señor Otero se ha autoexcluido del cargo de representación diplomática que posee y de transmisor de la política del Estado que debe necesariamente representar un embajador, debiendo el Presidente de la República solicitarle a la brevedad su renuncia e instruir a los señores embajadores que se abstengan de declarar “opiniones personales” que no se condicen con la verdad histórica y la democracia.

5.- A mayor prueba, finalmente, la Casa de José Domingo Cañas fue el cuartel Ollagüe de la DINA y en ella fueron secuestradas más de un centenar de personas que sufrieron torturas indecibles y producto de las cuales 50 murieron, lo que al parecer quisiera olvidar y sepultar para siempre Rafael Otero.


Equipo de Comunicaciones

Casa de Memoria José Domingo Cañas.